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El instrumento de financiación ELENA apoya a ciudades y regiones en el desarrollo de soluciones sostenibles

05/07/2010

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El instrumento de asistencia local en el sector de la energía (ELENA, por sus siglas en inglés) ofrece asistencia técnica y financiera para ayudar a los entes locales y regionales a atraer financiación para proyectos en materia de energía sostenible.

El instrumento ELENA fue lanzado en diciembre de 2009 por la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para apoyar los proyectos en materia de eficiencia energética y energías renovables de más de 1 000 millones de euros en 2010. Con este objetivo está facilitando financiación por valor de 30 millones de euros procedentes del programa Energía Inteligente para Europa (EIE) para ayudar a ciudades y regiones a poner en marcha proyectos de inversión viables en los ámbitos de eficiencia energética, energías renovables y transporte urbano sostenible.

En la actualidad, las zonas urbanas son responsables de entre un 70 a un 80 % del consumo energético y de las emisiones de CO2 en Europa. Por este motivo, las iniciativas de la UE de ámbito local, como por ejemplo el Pacto entre Alcaldes, alientan a las ciudades a que lideren la lucha contra el cambio climático.

Asistencia financiera y técnica

Aunque en numerosas ciudades y regiones de toda Europa, principalmente en las localidades pequeñas y medianas, se han desarrollado ambiciosos planes energéticos y medioambientales, estas no cuentan con la capacidad técnica necesaria para diseñar programas de inversión a gran escala.

ELENA desempeña, por tanto, una función importante al ofrecer a estos entes públicos apoyo específico para la puesta en marcha de proyectos de inversión, como la renovación de edificios públicos y privados, la construcción sostenible, las redes de refrigeración y calefacción urbanas de elevada eficiencia energética o el transporte respetuoso con el medio ambiente.

«ELENA es un buen ejemplo de cómo utilizar con eficacia un presupuesto monetario limitado junto con los préstamos del BEI para apoyar los objetivos de la política de la UE. La buena acogida ha demostrado que existe un gran interés de las ciudades y regiones por este tipo de asistencia» afirma el Presidente del BEI, Philippe Maystadt.

El Comisario europeo de Energía Günther Oettinger se hace eco de este sentimiento. «Este es un ejemplo de cómo algo que comenzó siendo una idea en la ceremonia del Pacto entre Alcaldes de 2009 se ha convertido ahora en una realidad y está teniendo importantes repercusiones sobre el terreno», añade el Comisario.

«ELENA es una oportunidad que permite a ciudades y regiones ayudarse a sí mismas mediante la puesta en marcha de planes de acción de energía sostenible que generen puestos de trabajo y, al mismo tiempo, ayudar a Europa en su conjunto a cumplir con sus objetivos climáticos. Tras la contundente respuesta obtenida por parte de ciudades y regiones, tenemos previsto duplicar la financiación de ELENA disponible a 30 millones de euros».

Este instrumento ayuda a los entes locales y regionales de los países participantes en el programa EIE con estudios de mercado y viabilidad, y les asiste con la estructuración de los programas de inversión. También ofrece asesoramiento para desarrollar los planes de empresa, llevar a cabo auditorías energéticas y cumplir con los rigurosos procedimientos de licitación pública.

Para garantizar que las ciudades reciban el apoyo necesario, ingenieros y economistas del BEI evalúan cada uno de los proyectos de inversión. En términos generales, ELENA aspira a mejorar la capacidad bancaria de los posibles programas de inversión y, de este modo, les ayuda a obtener acceso a la financiación disponible en el BEI o en otros bancos.

Primer firmante del instrumento ELENA

La provincia de Barcelona fue el primer ente en obtener apoyo de ELENA. A través de este acuerdo, la provincia de Barcelona —una de las estructuras de apoyo del Pacto entre Alcaldes— recibirá 2 millones de euros para financiar la asistencia técnica necesaria para el desarrollo de un programa de inversión de 500 millones de euros. Está previsto que mediante este programa se consigan 87,5 MWp de capacidad fotovoltaica instalada —o 1,5 millones de m² de superficie fotovoltaica— con una capacidad eléctrica potencial de 114 GWh anuales.

En líneas generales, se espera que el programa genere unos ahorros energéticos anuales de 280 GWh. Además, el promedio de las emisiones de CO2 se reducirá de 150 000 a 200 000 toneladas al año. Y desde un punto de vista social, se crearán 4 500 nuevos puestos de trabajo como resultado del programa de inversión.

A escala local, la provincia de Barcelona es pionera en el ámbito del cambio climático. A través de su plan energético para el período que abarca de 2002 a 2012, esta provincia espera reducir su consumo energético en un 17% y sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 20%.

La financiación potencialmente creada a través del instrumento ELENA ayudará a Barcelona a ejecutar las 56 actividades indicadas en el plan energético. Estas medidas medioambientales cubren las áreas de transporte sostenible, gestión de residuos, construcción sostenible y eficiencia energética.

Hasta la fecha, más de 100 ciudades de la provincia de Barcelona han firmado el Pacto entre Alcaldes. Cada firmante se compromete a adoptar las medidas medioambientales necesarias para contribuir a la lucha contra el cambio climático. Así, por ejemplo, Mataró ha invertido en una red subterránea de tuberías de 13 km para distribuir calor y agua caliente a más de 14 edificios públicos. Esta red utiliza energía renovable para suministrar el calor.

Gracias a la ayuda facilitada por el instrumento ELENA y el Pacto entre Alcaldes, la provincia de Barcelona puede alentar a otras ciudades de la región a que adopten medidas medioambientales similares.

La vital asistencia financiera y técnica que proporciona el instrumento ELENA contribuirá en gran parte a garantizar que los entes locales puedan poner en práctica sus programas de desarrollo sostenible. Al proporcionarles las herramientas necesarias para hacer frente a los retos del cambio climático, la UE puede ayudar a los agentes locales a desarrollar sus propias soluciones de base.

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