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Manual ILCD que se debe usar como guía autorizada para los responsables de la creación de políticas

28/04/2010

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El manual del Sistema internacional de datos de referencia sobre ciclos de vida (ILCD) de la Plataforma Europea de Análisis del Ciclo de Vida está destinado a servir de ayuda a los responsables de la creación de políticas para evaluar el impacto medioambiental de los productos.

Desarrollado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea en cooperación con la DG de Medio Ambiente, este manual, presentado el 12 de marzo de 2010, proporciona orientación sobre cómo realizar un análisis del ciclo de vida para cuantificar las emisiones, el consumo de recursos y el impacto medioambiental de los productos.

El manual consta de una serie de documentos técnicos y se ha diseñado para servir como guía autorizada para ayudar a los responsables de la creación de políticas y a las empresas. Forma parte de la acción de la Comisión Europea de promoción de un consumo y unos patrones de producción sostenibles.

El Análisis del Ciclo de Vida (ACV), o Concepto de Ciclo de Vida (CCV), pretende identificar posibles áreas en las que un producto o servicio podría mejorarse si se redujera el impacto ambiental que produce y los recursos que consume a lo largo de su ciclo de vida.

El ACV tiene en cuenta todas las repercusiones medioambientales o sociales que puede causar un producto a lo largo de su ciclo de vida. Este análisis estudia la extracción de los recursos naturales, la fabricación, la distribución y el uso, y termina con la posible reutilización, reciclaje o eliminación del producto.

Por este motivo, el ACV es un componente clave de las políticas de la UE, como la Política de Productos Integrada, el Plan de Acción sobre Consumo y Producción Sostenibles (SCP) y la Política Industrial Sostenible (SIP), y la Directiva Marco de Residuos. Además, la información del ACV puede respaldar también la creación de políticas públicas estableciendo criterios de ecodiseño, como contribuir en los objetivos de rendimiento del Plan de Actuación en materia de Tecnologías Ambientales (ETAP).

El ACV es una herramienta importante para ayudar a las autoridades públicas a evaluar las opciones de políticas para la promoción de productos más ecológicos, como las etiquetas ecológicas, la contratación pública ecológica y la gestión mejorada de los residuos. También pueden usarlo las empresas que deseen mejorar el perfil medioambiental de sus productos y cadenas de suministro, con el fin de obtener ventajas competitivas.

Si se tienen en cuenta las implicaciones medioambientales de toda la cadena de suministro de los productos, su uso y la gestión de los residuos, puede hacerse realidad el objetivo de lograr una producción y un consumo sostenibles.

El desarrollo de esta herramienta se ajusta a la Comunicación sobre PPI (COM/2003/0302), en la que la Comisión se comprometía a producir un manual sobre buenas prácticas en ACV. La importancia de esta orientación se resume en el Plan de Actuación SCP/SIP, que confirma que «son necesarios datos y métodos coherentes y fiables para evaluar el rendimiento medioambiental global de los productos».

El ACV representa un paso importante en el camino hacia un crecimiento sostenible en Europa. Si se proporciona información clara y verificable a los responsables de la formulación de políticas, el ACV puede ayudar a forjar políticas de consumo y producción sostenibles.