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La búsqueda de sostenibilidad impulsa la innovación de la industria química

26/01/2010

La industria química europea está adoptando la innovación con el fin de garantizar la sostenibilidad, además de que, a través ella, se aportan medidas para la consecución de una sociedad sostenible.

El sector de productos químicos desempeña un papel importante en la economía europea, ya que contribuye al 30% de la producción total de productos químicos mundial, emplea a 1,2 millones de personas y ha generado en 2007 unas ventas de 537 000 millones de euros.

El Reglamento relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH) es central en el cambio hacia soluciones más sostenibles. Con el objetivo de proteger la salud humana y el medio ambiente, el REACH hace que las empresas se responsabilicen de registrar la información sobre las propiedades de sus productos químicos en la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA).

Desde su entrada en vigor en junio de 2007, el reglamento REACH ha provocado que la industria química aumente sus capacidades innovadoras y la competitividad. El Reglamento consagra además el principio de sustitución dentro de la normativa de la industria, y garantiza la sustitución de los productos químicos más peligrosos por alternativas más adecuadas.

La industria química europea está reduciendo su impacto medioambiental en términos generales mediante la adopción de medidas que aumentan la eficiencia energética y de los recursos, y el desarrollo de procesos de producción mejorados. Además de solucionar la sostenibilidad de esta industria, la innovación y las nuevas tecnologías están permitiendo a las empresas de productos químicos desarrollar soluciones sostenibles para la sociedad en su conjunto.

Al igual que pasa en los restantes sectores de la sociedad, la industria química ha sido forzada a hacer un balance de su impacto medioambiental y adoptar medidas para mejorar, especialmente si se tiene en cuenta que la industria representa el 12% de la demanda energética total de Europa.

Un informe del Grupo de alto nivel sobre la competitividad de la industria química en la Unión Europea publicado en julio de 2009 apuntaba a que el sector debe invertir en ecoinnovación para mejorar su competitividad y garantizar su sostenibilidad y reclamaba el uso responsable de los recursos naturales y la mejora en términos generales de la eficiencia energética.

El Grupo de alto nivel, compuesto por representantes de la Comisión Europea, los Estados miembros, la industria y la academia, culminó 18 meses de diálogo con 40 recomendaciones que se orientan a contribuir al desarrollo de la competitividad mundial del sector y a estimular su incomparable potencial de innovación. Las recomendaciones ponen de manifiesto la importancia de la innovación como un aspecto fundamental para una industria química europea sostenible y saludable.

La plataforma tecnológica se orienta a la sostenibilidad

La sostenibilidad de la industria química ha sido durante largo tiempo un tema clave de debate. SusChem, la plataforma tecnológica de química sostenible fue lanzada en 2004 por el Consejo Europeo de la Industria Química (Cefic) y la Asociación Europea de Bioindustrias (EuropaBio), con la aprobación de la Comisión Europea, para trabajar en el fomento de la innovación medioambiental de la industria química.

Las acciones se pueden dividir en dos grupos distintos según las medidas adoptadas para mejorar la sostenibilidad: medidas que aumentan la sostenibilidad dentro de la industria, y aquellas que benefician al resto de la sociedad.

En cuanto a la adopción de medidas innovadoras que aumenten la sostenibilidad dentro de la industria, el sector de productos químicos europeo ha incorporado cambios de comportamiento en los procesos de producción, como son la adaptación de materias primas y la introducción del concepto del ciclo de vida. Además, se han desarrollado ideas innovadoras a través de organismos como SusChem y la iniciativa de investigación de largo alcance de Cefic, (LRI).

Un ejemplo es el concepto «F3 Factory», apoyado por SusChem. La intención de F3 Factory es representar a la fábrica de productos químicos del futuro, que no sólo ejercería un menor impacto medioambiental y gozaría de una mayor eficiencia energética, sino que precisaría también una menor exigencia de materiales. El resultado combinado de un diseño así eliminaría potencialmente el impacto medioambiental de estas nuevas fábricas.

Además, SusChem ha apoyado el desarrollo de «biofinerías» que utilizan biorresiduos para producir los productos químicos que tradicionalmente suministra la industria petroquímica.

Fuera del sector, los avances aportados por la innovación a la industria química aumentan la sostenibilidad de la comunidad en términos más amplios. Mediante la aplicación de las nanotecnologías, el sector aporta soluciones a los problemas relativos a la recuperación medioambiental, la supervisión medioambiental y la eficiencia de recursos.

SusChem ha lanzado también la iniciativa «Smart energy home», que incorpora innovaciones químicas, muchas de ellas basadas en la nanotecnología, para crear un edificio residencial generador de energía en red.

Llamada a mejorar el rendimiento medioambiental

A pesar del avance realizado por la industria química en términos de contribución al aumento de la sostenibilidad tanto dentro como fuera del sector, las empresas más importantes del mundo han sido criticadas por no llevar a cabo un progreso adecuado.

Un informe publicado en octubre de 2009 por Oekom, la agencia de calificación medioambiental y social con sede en Alemania, afirmaba que, en los últimos tres años las principales empresas de productos químicos del mundo apenas habían realizado avance alguno para mejorar el rendimiento medioambiental.

Considerando factores como el consumo energético y de agua, el uso de recursos y la información medioambiental, Oekom descubrió que sólo 3 de las 24 principales empresas de productos químicos enumeradas obtuvieron la categoría superior de «excelente». Las calificaciones generales oscilaban desde A+ a D-; siendo C la calificación media obtenida en esta industria.

«Las compañías químicas todavía vacilan en su enfoque hacia los desafíos sociales y medioambientales a los que nos enfrentamos», declara el director de investigación de Oekom, Oliver Rüdel. «En cuanto a la protección del clima, sin embargo, sí que parece que las empresas estén lentamente volviendo a plantearse su enfoque. No obstante, aunque la mayoría de ellas lleva a cabo un análisis de riesgos, las sustancias problemáticas rara vez son reemplazadas y con demasiada lentitud por sustitutos respetuosos con el medio ambiente».

El informe Oekom continúa señalando que lo mismo se podría decir de la aplicación de las nuevas tecnologías en las industrias. En concreto, destaca la nanotecnología, al garantizar un mayor uso debido a su potencial para ofrecer una sostenibilidad elevada a través de la producción de productos y procesos respetuosos con el medio ambiente.

Si bien Oekom señala que la industria química podría hacer más en términos de mejora del impacto medioambiental, reconoce los logros realizados del sector para reducir su consumo energético.

En concreto, destaca el hecho de que mientras la producción aumentó en el sector un 56% entre 1990 y 2004 gracias a un consumo energético más eficiente, la industria consiguió reducir a la mitad las emisiones de CO2 por unidad de producción de producto químico.

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