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Ayudas para el sector ecológico en tiempos de crisis

28/07/2011

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La recesión mundial y la reducción del precio del petróleo han ralentizado la aparición de empresas ecológicas de nueva creación; no obstante, es posible que los planes de incentivación económica contribuyan a la adopción de una economía ecológica sostenible en la que el medio ambiente se convierta en el sector clave para la futura economía mundial.

La actual crisis financiera, junto con la naturaleza volátil del mercado de productos básicos, ha reducido notablemente las oportunidades para las empresas de nueva creación en el ámbito de la tecnología limpia. A la incertidumbre económica que ha llevado a los inversores de riesgo a retirar su apoyo a las empresas ecológicas emergentes, se suma la congelación de los créditos, que no ha hecho sino agravar aún más la situación.

Recorte en las inversiones

Dada la situación actual, los inversores han perdido interés por las empresas ecológicas de reciente creación. Cleantech apuntó que en abril de 2009 la inversión en tecnología limpia se redujo en 75 millones de euros. Esto representa una disminución de un 41 % en relación con el trimestre anterior y una caída del 48 % con respecto al mismo período en 2008. La tecnología limpia ha experimentado un declive durante los dos últimos trimestres.

El índice WilderHill New Energy, que efectúa el seguimiento del rendimiento de las reservas de empresas de tecnología limpia seleccionadas, ha bajado en más de un 60 % desde que alcanzó su punto álgido en noviembre de 2007. Hasta ese momento, había obtenido mayores beneficios que el índice Dow Jones (DJIA), aproximadamente un 50 % en 2007. Desde entonces, el declive del índice WilderHill ha sido más acusado que el del DJIA. Esto es una clara indicación de la pérdida de interés general por las empresas ecológicas de nueva creación y un síntoma habitual en un nuevo sector de tecnologías emergentes en tiempos de recesión.

La recesión mundial, la congelación de los mercados de crédito, la aversión por los riesgos y el abaratamiento de los precios del petróleo han paralizado casi por completo la inversión de capital riesgo en empresas ecológicas y en tecnología limpia. Debido a que ciertos inversores no valoran los requisitos específicos de las empresas de nueva creación en el ámbito de la tecnología limpia, son muchos los que han retirado su apoyo, creándose así una carencia en la captación de recursos.

Si bien existe el deseo por parte de los inversores de apoyar las tecnologías limpias, algunos han fijado el listón demasiado alto y son muchas las empresas en desarrollo que no pueden acceder al mercado. «Un inversor de riesgo se puso en contacto con nosotros ya que deseaba invertir 44 millones de euros, pero sólo en empresas con una facturación superior al millón de euros» comentó Dave Raval, miembro del fondo de inversión de la incubadora de empresas del Carbon Trust TTP del Reino Unido. «Pero la empresas eólicas y solares de este tamaño son poco frecuentes.»

La caída en las inversiones ya ha afectado al desarrollo de importantes proyectos en ecoinnovación. En noviembre de 2008 se canceló la construcción en Texas del parque eólico más grande del mundo, a causa de la bajada de los precios del petróleo y de los cambios en la economía mundial. Este proyecto habría suministrado energía a más de 1,3 millón de hogares.

No obstante, aunque los expertos coinciden en afirmar que el interés por la inversión en empresas ecológicas de nueva creación ha decaído, también señalan rápidamente que se trata de un problema pasajero a corto plazo. «En la historia de la industria ningún sector ha mantenido este tipo de tasas compuestas de crecimiento del 40 % atribuibles a la tecnología limpia», comentó Michael Liebreich, Presidente y Director General de New Energy Finance con sede en el Reino Unido. «Los precios de las acciones habían llegado demasiado lejos y era el momento de rectificar.»

Patrick Sheehan del Fondo de Tecnologías Medioambientales, financiado por el Programa Multianual (MAP) de la Comisión Europea para fomento de empresas e iniciativa empresarial, ofrece una visión más positiva, ya que según sus palabras, los «turistas» de la inversión en tecnologías limpias han sido remplazados por astutos banqueros. «Existen actualmente algunos fondos que no tendrán problemas en su primera fase, pero son mucho los que todavía subvaloran el coste y el tiempo que se tarda en desarrollar estas empresas.»

Impacto temporal

Sin lugar a dudas, los bajos precios del petróleo han perjudicado a las empresas de nueva creación en el ámbito de la tecnología limpia. Sin embargo, por numerosas razones este hecho demorará, pero no llegará a evitar la aparición de sociedades sostenibles. Por ejemplo, la silicona necesaria para la producción de los paneles solares ha bajado de precio, lo que abarata la producción.

La necesidad de contar con una economía ecológica sigue siendo tan evidente como antes. La recesión mundial ha reducido, como era de esperar, la demanda de petróleo y su precio, pero el reto que presentan los combustibles fósiles limitados y el cambio climático es igual de amenazante. Tan pronto como las economías y las industrias comiencen a recobrarse, la necesidad de disponer de recursos aumentará, lo que incrementará a su vez los precios del petróleo. La Agencia Internacional de Energía (AIE) calcula que en cuanto se reanude el crecimiento, la demanda de los combustibles fósiles aumentará en un 45 % y el precio del petróleo llegará hasta los 135 euros por barril.

Además, la preocupación colectiva mundial en relación con las emisiones de carbono continuará impulsando el desarrollo de fuentes de energía renovables y sostenibles, independientemente del precio del petróleo o la crisis económica actual. El avance hacia una distribución más equitativa de los costes de la degradación del medio ambiente disminuirá las disparidades de precios entre la energía fósil y los recursos renovables. De igual modo, debido a las incertidumbres financieras y económicas, que han hecho mella en todo el mundo, el tema de la seguridad energética ha pasado a ser el centro de atención. La situación actual ha hecho evidentes las ventajas de la energía renovable frente a las importaciones de petróleo extranjero.

Planes de incentivación económica

La recesión global ha impuesto una transformación en el modelo económico mundial. Dicho cambio podría beneficiar al sector medioambiental, debido principalmente a que los responsables políticos comienzan a hacer mayor hincapié en las tecnologías medioambientales.

Un informe publicado en marzo de 2009 por la Universidad de Boston afirma que de manera colectiva los paquetes de incentivación ascienden a 2,2 billones de euros. Una elevada proporción de los fondos se ha destinado a las inversiones ecológicas que tienen como objetivo reducir las emisiones de carbono y mejorar la recuperación económica a través de la creación de empleo, los llamados empleos verdes.

El programa de recuperación de EE.UU., con un fondo de 585 mil millones de euros, ha destinado 75 mil millones de euros a una amplia variedad de medidas ecológicas como la renovación de edificios, la ampliación de sistemas de transporte de gran capacidad y de la red de transporte ferroviario, la construcción de un sistema de transmisión «inteligente» para la red eléctrica y el aumento del suministro de energía renovable. Estas inversiones además de ser sumamente beneficiosas para el medio ambiente, generarán más de dos millones de puestos de trabajo.

Además, un estudio llevado a cabo por el Peterson Institute of International Economics y el World Resources Institute apunta a que por cada 750 millones de euros que se inviertan a través del paquete de incentivación ecológica se ahorrarán 335 millones de euros anualmente en costes energéticos.

En Europa, los programas destinados a ampliar la conservación de la energía y el suministro de energías renovables como el Plan de Recuperación Económica de la UE, el Paquete sobre Cambio Climático y Energías Renovables y la Campaña Energía Sostenible para Europa, podrían crear entre uno y dos millones de nuevos empleos a tiempo completo.

Además, los paquetes de incentivos introducidos por los Estados miembros tienen como objetivo proteger el desarrollo de empresas de nueva creación en los ámbitos de las energías renovables y la tecnología limpia en toda Europa. Dinamarca, Alemania y el Reino Unido han adoptado iniciativas con objeto de ampliar el suministro de energías renovables. Se espera que el Programa de Energía Renovable de 110 mil millones de euros del Reino Unido genere 160 000 puestos de trabajo entre 2008 y 2020.

Allende nuestras fronteras, China ha asignado un 12 % de su paquete de incentivos de 435 mil millones de euros a la eficiencia energética y a otras medidas de protección del medio ambiente. Y el «Green New Deal» de Corea del Sur proporcionará 28 mil millones de euros a los proyectos de bajo carbono, gestión del agua y reciclado.

Es vital adoptar una nueva visión que posibilite una recuperación económica mundial sostenible. La ecoinnovación y una industria ecológica creciente constituyen elementos esenciales de dicha visión. La recuperación del crecimiento, la garantía de una estabilidad financiera y la creación de puestos de trabajo son objetivos primordiales para todos los gobiernos. Pero a causa de la falta de visión y el fracaso a la hora de abordar las amenazas inminentes que plantea la degradación medioambiental y la agravación de la pobreza mundial, cualquier recuperación económica durará poco.