• Versión impresa

Pequeñas compañías, grandes ideas

29/10/2012

  • Eu

La ecoinnovación es relevante para pequeñas y medianas empresas (pymes) de dos formas distintas. Primero, muchas pymes podrían beneficiarse mediante la introducción de enfoques ecoinnovadores en sus operaciones. En segundo lugar, las pymes, y en especial las empresas de nueva creación, pueden ser las incubadoras ideales para la innovación ecológica. Pueden llevar al mercado productos, servicios y procesos nuevos y menos dañinos para el ambiente.

La reorientación de las pymes hacia la innovación ecológica es importante porque más del 99% de las empresas de la Unión Europea son pymes, lo que abarca todos los sectores, desde panaderos y libreros, hasta fabricantes y minoristas. Las pymes son responsables de dos tercios de los empleos del sector privado, y de alrededor del 60% del PIB de la UE. Por lo tanto, difundir aproximaciones ecoinnovadoras a lo largo de las pequeñas y medianas empresas podría atraer una amplia gama de beneficios

De todos modos, la ecoinnovación puede ser un reto para las pymes. Un proyecto financiado por la Unión Europea, el proyecto SPIN (producción sostenible mediante la innovación en las pymes) trabajó sobre los mecanismos para el intercambio de conocimientos sobre la ecoinnovación entre las pymes de la región báltica. El proyecto, que concluyó en enero de 2012, tenía socios de Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Lituania, Polonia y Suecia. Fue apoyado por el Programa de la UE para la región del Mar Báltico.

El coordinador de proyecto Daniel De Graaf, de la Agencia Medioambiental Federal de Alemania, dice que el proyecto plantea “reunir el campo de suministro de la ecoinnovación y el de demanda”. Por ejemplo, el proyecto ligaba a una empresa lituana, Kaunas Paper, con la Voith Paper de Alemania, la cual produce maquinaria para fábricas de papel. Voith fue capaz de proporcionar a Kaunas Paper con equipamiento especializado para el reciclaje de envases de Tetra Pak – el primero de su tipo en Lituania. Kaunas Paper recicla y usa actualmente 20.000 toneladas de envases de Tetra Pak por año, mientras que anteriormente los residuos habían ido a parar a vertederos.

Durante el transcurso de SPIN, los socios del proyecto pudieron aprender más acerca de las barreras que impiden a muchas pymes la introducción de enfoques ecoinnovadores. El principal problema, dice De Graaf, es que las pymes "no se dan cuenta que tienen una necesidad". No son conscientes de la magnitud de los beneficios que podrían derivarse de la ecoinnovación, y, a diferencia de las grandes empresas, no tienen ejecutivos de responsabilidad ambiental o corporativa, cuyo trabajo es asegurarse de que la empresa sea lo más sostenible posible.

En concreto, las pymes industriales podrían beneficiarse de la ecoinnovación, afirma De Graaf. En promedio, el consumo de material supone el 45% de sus costes. Si se introdujeran las nuevas tecnologías - como en el caso de Kaunas Paper - o nuevos sistemas de ecoinnovación, estas empresas podrían hacer ahorros significativos.

Sin embargo, "muchas pymes se abstienen de usar las nuevas tecnologías. Se ajustan a lo que ya saben", según De Graaf. "Se necesita convencerlas de que la ecoinnovación funciona realmente".

Esta laguna de conocimiento es a menudo un reto mayor que encontrar dinero para invertir en ecoinnovación, subraya de Graaf. Los inversores son cada vez más conscientes de los beneficios de la ecoinnovación y se están estableciendo numerosos esquemas para proporcionar capital a las pymes. Sin embargo, las empresas tienen que estar abiertas a las ideas en primer lugar.

La Agencia de Eficiencia Material alemana (DEMEA, Deutsche Materialeffizienzagentur) llevó a cabo un estudio de las pymes industriales alemanas y llegó a la conclusión de que sólo una quinta parte "están verdaderamente abiertas y dispuestas a recibir asesoramiento [sobre ecoinnovación]", señala De Graaf. Sin embargo, como Alemania tiene cerca de 190.000 pymes industriales, es potencialmente un gran número de pymes progresistas, y podría conducir a un significativo impacto en la ecoinnovación.

No obstante, este hallazgo revela otra barrera. La DEMEA tiene capacidad para ofrecer alrededor de 600 consultas sobre ecoinnovación cada año, lo que significa que se necesitarían más de 65 años para proporcionar servicios incluso para las pymes industriales alemanas con mentalidad abierta. "También es una cuestión de capacidad", resalta De Graaf. Hacen falta "más formadores, más personas que tengan la capacidad de hacer consultoría". Podría haber un gran impulso a la ecoinnovación en las PYME si se pone en práctica una mayor capacidad.

Empezar a lo pequeño

La segunda forma en la que la ecoinnovación es relevante para las pymes es proporcionando una oportunidad de mercado para los empresarios. Las empresas más pequeñas son a menudo las mejores situadas para identificar una demanda específica del mercado y desarrollar un nuevo enfoque. A diferencia de las grandes empresas, no están comprometidas con tecnologías heredadas y no tienen mercados existentes para protegerlos. Algunas empresas pequeñas se convierten en grandes empresas que revolucionan la manera de hacer negocios – lo cual puede estar en el centro de la ecoinnovación. Destacados ejemplos de Estados Unidos, como Google y Microsoft, se citan con frecuencia en esta categoría.

Guido Lena, director de desarrollo sostenible en la organización representante de las pymes, UEAPME (Unión Européenne de l'Artisanat et des Petites et moyennes Empresas) dice que las pymes no son más propensas que las grandes empresas en centrarse en la ecoinnovación y la sostenibilidad. Sin embargo, mientras que las grandes empresas pueden tener "procedimientos largos y burocráticos", o puede ser que deseen proteger tecnologías propias, las pymes pueden potencialmente desarrollar ideas ecológicas con mayor rapidez.

Los empresarios también responden a la demanda del mercado, y la demanda de productos sostenibles y relacionados con la ecoinnovación, los servicios y los procesos es cada vez mayor, lo cual significa grandes oportunidades para nuevas y pequeñas empresas que ofrezcan auténticas innovaciones ecológicas.

Pero los empresarios con nuevas ideas sobre ecoinnovación también se enfrentan con barreras. Pueden encontrarse con el prejuicio de que los productos ecológicos son más caros, volviendo cautelosos a los inversores a la hora de apoyarlos. "En general, es más difícil para estas empresas (relacionadas con la ecoinnovación) obtener financiación, en particular de los bancos", dice Lena.

Las ideas están ahí fuera. El proyecto SPIN construyó una base de datos de 280 ofertas ecoinnovadoras de pymes de los países cubiertos por el proyecto. Estas van desde la purificación del agua y las tecnologías de tratamiento de agua, hasta mejores formas de despliegue de techos ecológicos, la ecoinnovación en la producción de muebles y muchas otras ideas. Sin embargo, para que las pymes  realicen su potencial como iniciadores y ejecutores de la ecoinnovación, se necesita poner en práctica los desencadenantes idóneos del cambio: el aumento de la sensibilización, el aumento de la capacidad de consultoría sobre ecoinnovación, financiación para emprendedores y la promoción de la sostenibilidad como una oportunidad de mercado.

Más información

  • Proyecto SPIN: http://spin-project.eu English

    Deutsche Materialeffizienzagentur: http://www.demea.de/ Deutsch