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Los productos de calzado reciclados entran en el mercado  

11/02/2013

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La configuración de sistemas para que los consumidores puedan devolver productos obsoletos a los minoristas - sea o no en el momento de compra de un nuevo producto - es una manera eficaz de desviar los productos viejos de los flujos de residuos y fomentar así la reutilización y el reciclaje.

 

Respaldado por la legislación, estos sistemas de recolección están funcionando para productos tales como baterías y productos electrónicos. Un proyecto español ha demostrado ahora que puede ser eficaz un enfoque similar para el calzado, y que los viejos zapatos y botas pueden reciclarse de forma efectiva en productos útiles. 

Según el proyecto de Naturalista, en Europa se venden 2.6 miles de millones de pares de zapatos y botas al año, y hay 1.5 millones de toneladas de calzado viejo enterradas en vertederos anualmente. Los zapatos desechados están hechos de cuero, textiles y polímeros - sustancias que se degradan lentamente y que, debido a la manera en la que se construyen los zapatos, pueden ser difíciles de separar y reutilizar. 

El proyecto estableció contenedores de recogida en las tiendas de la marca El Naturalista - es una marca española de calzado muy conocida con origen en la región de La Rioja. Los zapatos viejos recogidos de esta manera se combinaron con existencias obsoletas y viejos zapatos y botas de muestra. El calzado viejo se procesaba a continuación cortándolo y triturándolo. En primer lugar, se cortaba en trozos de 12 mm, que eran enviados a través de un sistema transportador con imanes para separar las partes metálicas. El material restante se trituraba aún más hasta llegar a gránulos de 3-4mm. Ésta era la materia prima para la siguiente etapa del proyecto. 

Naturalista experimentó con los gránulos como base para una serie de productos. Fueron utilizados para fabricar nuevas piezas de calzado: suelas, plantillas y calzado ortopédico. Los gránulos se probaron también en materiales de pavimentación y badenes en las carreteras. En los badenes, los gránulos se combinaron con caucho, y se descubrió que los gránulos podían utilizarse en proporciones de hasta el 66% de la cantidad total de material. 

El objetivo principal del proyecto era analizar si podían producirse productos comercializables a partir de material polimérico de desecho, apartando así los residuos de los vertederos y reduciendo la necesidad de producción de nuevos polímeros. El proyecto finalizó en agosto de 2012, y hasta ahora no se ha publicado un análisis completo de los impactos ambientales de sus procesos. Sin embargo, se considera como un éxito, al haber demostrado la aceptación pública de materiales reciclados en zapatos. Se han vendido más de 12.000 pares de zapatos con suelas recicladas. Los promotores del proyecto consideran que se pueden establecer en todo el mundo mercados potencialmente grandes para los productos fabricados a partir de gránulos de calzado reciclado. 

El proyecto Naturalista recibió financiación de la iniciativa de Ecoinnovación del Programa de Competitividad e Innovación de la Unión Europea, e involucró a socios  procedentes de España, Portugal, Polonia y la República Checa.

Más información

    • http://www.eco-naturalista.eu English