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Tallin se convierte en la «capital del transporte público gratuito»

17/06/2013

El 1 de enero de 2013, Tallin, en Estonia, se convirtió en la primera capital europea en ofrecer transporte público gratuito a todos sus residentes. Los resultados hasta la fecha han sido realmente alentadores. Las autoridades de Tallin están convencidas de que, si se llevan a cabo del modo adecuado, los programas de transporte público pueden fomentar el abandono de los coches en favor de los autobuses y los tranvías, así como reducir el tráfico y las emisiones e impulsar el desarrollo económico.

La introducción del transporte público gratuito en Tallin tiene su origen en varios programas existentes en otros países, generalmente en ciudades más pequeñas. Una de las pioneras fue la ciudad belga de Hasselt, donde en 1997 todos los autobuses urbanos pasaron a ser gratuitos. El programa consiguió persuadir a los ciudadanos de que utilizaran el transporte público. De este modo, el número de pasajeros aumentó desde las cerca de 1000 personas por día en 1997 hasta 12 600 diez años más tarde. Pero el coste del servicio ha supuesto una carga cada vez mayor para el presupuesto y la ciudad de Hasselt ha anunciado que el programa terminará a finales de 2013.

En el caso de Tallin, la decisión tuvo muy en cuenta las implicaciones presupuestarias. Se hizo un balance entre estas y los beneficios sociales, medioambientales y fiscales. Allan Alaküla, responsable de la oficina europea de Tallin, explicó que el presupuesto del transporte público anual de la ciudad era de 53 millones de euros, pero que los ingresos correspondientes a los billetes de autobús solo ascendían a 17 millones de euros, de los cuales 5 millones procedían de personas no residentes.

La introducción del transporte gratuito para los habitantes de Tallin ha supuesto un coste adicional de 12 millones de euros para la ciudad. Esto se consideró como un precio razonable a pagar, dados los beneficios del programa.

Una de las cuestiones clave fue la movilidad para todos, añadió Alaküla. Los pensionistas y los jóvenes ya disfrutaban del transporte público gratuito en Tallin, pero la ciudad deseaba facilitar los desplazamientos a las personas en busca de trabajo y a los trabajadores con bajos salarios que tuvieran que optar por no aceptar un empleo que les obligara a desplazarse si el coste del transporte lo hacía inviable económicamente. Las primeras impresiones parecen indicar que se ha impulsado el desarrollo económico en general. «Realmente, ofrecemos un incentivo para el fomento de la economía local. Ya hemos podido observar que las personas gastan más si sus desplazamientos son gratuitos. Salen más por la noche y los fines de semana» comentó Alaküla.

Un aire urbano más limpio

Según las previsiones, el transporte público gratuito producirá beneficios medioambientales gracias al abandono del coche, lo que implica menos congestión y menos contaminación. Se espera una disminución de las emisiones del dióxido de carbono del orden de 45 000 toneladas anuales. La reducción del ruido es otro de los beneficios esperados. Tallin ya dispone de algunos vehículos eléctricos para el transporte público -trolebuses y tranvías- y se ha esforzado en mejorar su sistema de carriles de autobús para que el transporte público circule con mayor fluidez y se minimicen las emisiones del tráfico estático.

Es demasiado pronto para cuantificar los beneficios medioambientales en su conjunto, pero durante el primer trimestre de 2013 la congestión de tráfico en el centro de Tallin se redujo un 15 % en comparación con la situación a finales de 2012. Desde el inicio del programa, el uso del transporte público se ha incrementado un 12,6 %, el empleo del coche en todo el área de Tallin se ha reducido un 90 % y se ha observado igualmente un ligero descenso de los desplazamientos a pie y en bicicleta, lo que indica que los ciudadanos usarán el transporte público gratuito, mientras que es posible que antes el precio de los billetes les disuadiera.

También se han obtenido beneficios fiscales. Alaküla explicó que desde que se dio a conocer la introducción del transporte público gratuito, unas 10 000 personas se han empadronado como residentes de Tallin. Se calcula que existe una cifra adicional de 30 000 residentes no empadronados en la ciudad. El programa de transporte gratuito les alentará a empadronarse. Cada 1000 residentes adicionales aportan a la ciudad un millón de euros en concepto de ingresos fiscales anuales, añadió Alaküla.

Una base sólida

La residencia es importante porque el sistema funciona mediante la distribución de tarjetas de viaje sin contacto a los residentes de Tallin. El uso del transporte público gratuito sigue estando sujeto a control y cumplimiento, y los no residentes, por el momento, deben continuar pagando las tarifas de transporte.

El sistema de Tallin engloba a unas 426 000 personas y 480 vehículos de transporte público, por lo que se ha convertido en el mayor de Europa. Alaküla da una serie de recomendaciones a las autoridades públicas que estén pensando en la posibilidad de adoptar programas similares.

La primera es garantizar la legitimidad. El transporte público gratuito de Tallin se introdujo después de un referéndum en el que 75,5 % de los ciudadanos votó a favor del programa y 24,5 % votó en contra. El resultado hizo evidente que existía un sólido mandato público para la puesta en marcha del transporte público gratuito, lo que permitió a la ciudad invertir en el programa, incluida la introducción de un sistema de tarjeta de viaje sin contacto, de manera que fuese posible recopilar datos. La evidente popularidad del programa y el resultado del referéndum también pusieron de manifiesto que será muy difícil eliminar el transporte gratuito público por motivos políticos, a menos que exista un nivel de respaldo similar por parte de los ciudadanos.

Alaküla explicó que varios políticos de Tallin se mostraron escépticos, ya que opinaban que la iniciativa resultaría cara o inviable. No obstante, desde la introducción del programa se ha producido un «desplazamiento político». Alaküla añadió que ahora no hay «ningún partido que prometa la abolición del transporte gratuito para los ciudadanos de Tallin». Gracias a la mayor movilidad que ha aportado el programa, se hace evidente que la ciudad de Tallin ha resultado beneficiada en términos de competitividad. «Esto es precisamente lo que define a la municipalidad: la lucha por los ciudadanos» comentó Alaküla.

La segunda cuestión que deben considerar las autoridades municipales, explicó Alaküla, es el nivel de subvenciones públicas que ya recibe el transporte público. Si la subvención supera la mitad del coste total, «existen motivos válidos» para introducir el transporte público gratuito. En ciudades como Londres por ejemplo, donde «apenas existen subvenciones», la creación de un transporte público gratuito supondría graves implicaciones presupuestarias, aclaró Alaküla.En el caso de Hasselt en Bélgica, el obstáculo final fue el coste.

Tallin está estudiando actualmente el modo de ampliar su programa, a través de acuerdos con los municipios vecinos o incluso mediante una ampliación a nivel nacional. «Estamos trabajando en ello», comentó Alaküla.

Tallin también dirige su mirada hacia Oriente. Ha establecido contactos con la ciudad china de Chengdú (14 millones de habitantes), que está experimentando la combinación del transporte público gratuito con restricciones de circulación en el centro de la ciudad. Las dos ciudades han entablado un diálogo sobre este tema y diversos representantes de Chengdu asistirán a una escuela de verano sobre «Capital del transporte público gratuito» que organizará Tallin entre el 22 y el 24 de agosto de 2013. Entre los ponentes se contará con la presencia del Comisario de Transporte de la UE, Siim Kallas.

Más información

  • Para obtener más información visite:

    Transporte público gratuito en Tallin: http://www.youtube.com/watch?v=y_wMqviwP7k English

    Para obtener información sobre la escuela de verano sobre «Capital del transporte público gratuito», del 22 al 24 de agosto de 2013, póngase en contacto a través de info@takk.ee