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El despegue de los bioplásticos en Europa

19/03/2011

  • Entrevistas a expertos
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European Bioplastics es la organización sectorial creada para fomentar la plena implantación de unos materiales ecoinnovadores y que hacen un uso más eficiente de los recursos, tal como explica su director Hasso von Pogrell.

La industria del plástico es el tercer consumidor de combustibles fósiles, por detrás de la generación de energía y el transporte. Los bioplásticos son unos materiales relativamente nuevos, en cuya fabricación se emplean cada vez más recursos renovables. Además, son biodegradables y compostables. Sin embargo, no hay una definición única de lo que es un bioplástico. El término puede hacer referencia a los plásticos que se obtienen de materias primas vegetales (biológicos) o a los que simplemente son biodegradables. Las dos cosas no siempre van unidas. Hay bioplásticos que proceden de combustibles fósiles y que son compostables. También los hay que proceden de materiales vegetales y son resistentes a la degradación. Las propiedades dependen del uso al que se los destine.

¿Dónde está actualmente el mayor potencial de innovación de este sector?

En términos generales, los mercados de los bioplásticos están cambiando su enfoque. La biodegradabilidad no es tan prioritaria e interesa más incrementar el uso de materias primas renovables; es decir, los bioplásticos biológicos. Los argumentos a favor de la sostenibilidad, como la protección del clima y el declive de las reservas de combustibles fósiles, hacen que resulte más atractivo el esfuerzo de sustituir los plásticos de origen fósil por otros procedentes de fuentes renovables. Es de esperar que cada vez entren en el mercado más aplicaciones duraderas, que pongan el énfasis en la reutilización y el reciclaje.

También se prevé un crecimiento de los materiales biodegradables, que pueden mejorar el comportamiento en aplicaciones donde la biodegradabilidad ofrezca ventajas tangibles y sustanciales como, por ejemplo, las películas plásticas para la agricultura. Las posibilidades de aplicación pasan por crear productos a medida de necesidades específicas de los clientes. Por ejemplo: mezclas de bioplásticos, plásticos convencionales y distintas cargas para aplicaciones resistentes al calor en la industria del automóvil.

¿Qué condiciones deben darse para la introducción generalizada de los bioplásticos en Europa?

La Comisión Europea ha formulado una serie de recomendaciones políticas en colaboración con agentes del sector, como parte de su “Iniciativa sobre mercados líderes”.

La materialización de estas condiciones marco –o, al menos, de una parte de ellas– supondría un impulso para nuestro sector:

  • El carbono de origen biológico de los productos debería deducirse de la huella de carbono total.
  • Deberían considerarse objetivos indicativos o vinculantes para determinados bioproductos, como los biocombustibles;
  • Debería permitirse a los Estados miembros reducir los impuestos sobre bioproductos sostenibles;
  • El plástico biológico debería integrarse en todos los sistemas de recogida y recuperación de residuos;
  • Habría que instar a las autoridades públicas a que den prioridad a los bioproductos en la contratación pública; y
  • Habría que iniciar un proceso de reflexión con las partes interesadas en torno al etiquetado de los productos y la información que se proporciona a los consumidores.

En su opinión, ¿qué legislación europea que respalda al sector actualmente?

Actualmente, no existe ninguna legislación específica a nivel de la UE que aporte respaldo al sector de los bioplásticos. Sí es cierto que existen distintas iniciativas políticas, como la Estrategia Europa 2020, estrategias de promoción de la “bioeconomía” o la “Iniciativa sobre los mercados líderes”, que reclaman de forma directa o indirecta la adopción medidas de respaldo a la industria del bioplástico. No obstante, no está claro si alguna de estas propuestas se traducirá en una ayuda práctica.

En lo que respecta a los Estados miembros, algunos de ellos han establecido mecanismos de ayuda específicos para los envases de bioplástico, como una reducción muy notable en los impuestos sobre los envases en Letonia y los Países Bajos, o exención de las obligaciones de gestión de los residuos en Alemania.

¿Qué papel tienen los bioplásticos en las agendas sobre el clima y sobre uso eficiente de los recursos?

La sustitución del carbono fósil por carbono vegetal puede aportar beneficios considerables al medio ambiente. Las aplicaciones que emplean plásticos con una larga vida útil pueden retener carbono biológico durante décadas. Con ello no solo se elimina CO2 de la atmósfera, sino que también se generan productos exportables de alto valor, que pueden ayudar a las industrias europeas a mantener su ventaja competitiva.

Los bioplásticos pueden utilizar productos agrícolas de producción local, reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y aumentar la demanda de productos agrícolas europeos, con lo que se favorecería el desarrollo de las zonas rurales. Los bioplásticos también ofrecen opciones sostenibles y eficientes para los residuos plásticos europeos al final de su vida útil, ya que pueden eliminarse de muchas formas. Por ejemplo, mediante recuperación energética, reciclaje mecánico, compostaje, digestión anaerobia y reciclaje químico.

¿Cuáles son los principales retos y oportunidades de su sector en estos momentos?

Las principales oportunidades que percibimos son:

  • Un amplio respaldo de los responsables políticos y la opinión pública;
  • Un número cada vez mayor de marcas que introducen bioplásticos;
  • Su perfil sostenible;
  • Un aumento asombroso de la capacidad de producción; y
  • Los avances técnicos están abriendo nuevos campos de aplicación.

Uno de los principales retos será el de garantizar la producción sostenible de materias primas renovables. También habrá que encontrar soluciones para utilizar de manera eficaz un suministro limitado de materias primas. Pueden instalarse sistemas de reciclaje para recuperar materiales y energía. El reciclaje de los bioplásticos crea cascadas de uso y proporciona materias primas secundarias, y la recuperación térmica genera energía ecológica.

En el futuro se podrá aumentar el uso de materias primas no alimentarias. En el ámbito de la investigación y, parcialmente también en la práctica industrial, la industria de bioplásticos ya ha demostrado que es posible adaptar procesos de producción específicos para aprovechar residuos alimentarios u otros subproductos, en lugar de cultivos de alimentos. El concepto de la refinería biológica también ofrece perspectivas prometedoras de transformar biomasa no alimentaria en distintos productos químicos, como etanol, que podrían utilizarse para la fabricación de bioplásticos.