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Trabajar juntos para impulsar la sostenibilidad industrial

30/10/2008

  • Entrevistas a expertos

Una iniciativa británica que alienta a las empresas a mirar más allá de los límites físicos y sectoriales tradicionales para crear una economía ecológicamente sostenible constituye un ejemplo para el conjunto de Europa.

Peter Laybourn es el director del Programa británico del National Industrial Symbiosis Programme (NISP), la primera iniciativa del mundo de simbiosis industrial a escala nacional. El NISP funciona en todo el Reino Unido a través de una red de 12 oficinas regionales. Agrupa a empresas de todos los sectores de negocios con el objetivo de mejorar la eficiencia de recursos a escala intersectorial mediante el intercambio comercial de materiales, energía y agua y  compartir activos, logística y experiencia. En los tres años transcurridos desde que se creó, el NISP ya cuenta con 10 000 empresas afiliadas tanto de sectores industriales como comerciales. En 2007 fue reconocido por la Comisión Europea como uno de los cinco ejemplos de ecoinnovación europea en el ETAP.

¿Qué es la simbiosis industrial? ¿Se trata de una iniciativa ecológica?

La simbiosis industrial es una línea de la ecología industrial, que incluye conceptos como el análisis del ciclo de vida, la contabilidad ecológica y la producción ecológica. Puede considerarse como una metáfora de la naturaleza según la cual si en el mundo industrial nos organizamos más como la naturaleza seremos más sostenibles.

Con la simbiosis industrial adoptamos esta metáfora y animamos a industrias que siempre han estado separadas a trabajar juntas para beneficio mutuo. Simplificando, es como los pájaros que se posan encima de una vaca y se comen sus garrapatas. Si aplicamos ese tipo de simbiosis a la industria, existen infinitas oportunidades de agrupar a las empresas en beneficio mutuo.

Además, nuestra iniciativa es un programa de negocios; los recursos con que trabajamos hacen simplemente que las ventajas medioambientales y sociales también sean inmensas. La primera finalidad es la oportunidad empresarial.

¿Es algo nuevo eso de la simbiosis industrial?

La simbiosis industrial apareció hace ya algún tiempo. Un ejemplo es la ciudad de Kalundborg en Dinamarca, donde una serie de industrias, como una central eléctrica, una refinería de petróleo, una fábrica de yeso, unas empresas químicas y farmacéuticas, empezaron poco a poco a intercambiar subproductos, con lo que ahorraron mucho dinero y redujeron el impacto medioambiental.

Pero antes del NISP no se progresó mucho en este sentido. Al igual que muchas buenas ideas, la copiamos de los estadounidenses. Ellos tenían algo que denominaban sinergia de subproductos en el Golfo de México. Pero, aunque era simple, la idea no funcionó muy bien en los Estados Unidos. Nosotros adaptamos el modelo y empezamos en el Reino Unido en 2003 con un par de programas regionales.

Esas experiencias piloto tuvieron tanto éxito que en 2005 convencimos al Gobierno británico para que subvencionara un programa nacional como parte del BREW (Business Resource Efficiency and Waste), el plan empresarial de eficiencia de recursos y residuos, financiado con el impuesto por el uso de vertederos que las empresas pagan en el Reino Unido. Ahora nuestro plan abarca todo el Reino Unido: las nueve regiones inglesas además de Irlanda del Norte, Escocia y Gales. Tenemos unas 10 000 empresas afiliadas, aunque empezamos de cero hace tres años, porque podemos demostrar que existen unos beneficios reales.

Ya hemos ahorrado al sector más de 140 millones de euros, y con ello hemos evitado que más de 3,5 millones de toneladas de residuos acaben en el vertedero. También hemos reducido en 4,4 millones de toneladas las emisiones de CO2. Y todo ello se ha conseguido con una eficiencia increíble y el mínimo coste.

¿Por qué no se había hecho nunca hasta ahora?

Las empresas dedican tanto esfuerzo a sus productos principales y a su valor para los accionistas que les resulta muy difícil mirar hacia fuera y buscar esas oportunidades adicionales. Y aquí es donde llegamos nosotros como tercera parte mediadora, y creemos que tan solo estamos arañando la superficie.

Queda mucho espacio para el crecimiento y la mejora en el Reino Unido. Ya hemos ayudado a crear programas en México y, seguramente, vamos a ayudar a establecer programas en Brasil.

También vemos grandes oportunidades en Europa. Sabemos que Rumanía ha conseguido iniciar un programa piloto gracias al programa LIFE+, y les ayudaremos. Y Hungría ha presentado una propuesta para el Séptimo Programa Marco (FP7) de investigación y desarrollo y, si tiene éxito, ayudaremos a Hungría a seguir la misma vía.

¿Cuáles son los principales elementos que ofrece la simbiosis industrial?

Probablemente los principales elementos son:

  • Compromiso industrial : el NISP se centra mucho en las empresas y no tiene nada que ver con otros programas del pasado; ni siquiera aparece ya en el título el término «medio ambiente» sino el término «industrial».
  • Prestaciones regionales pero coordinación nacional : es una gran ventaja porque significa que la transferencia de información, tecnología e innovación es increíblemente rápida. En realidad, un estudio demostró que de las sinergias (cuando las empresas pactan entre ellas), un 70 % incluía un cierto grado de innovación, un 50 % implicaba mejores prácticas, y un 20 % una I+D absolutamente nueva. Por eso existe también una superación de la demanda en innovación e I+D.
  • Coste bajo muy rentable : nuestro planteamiento resulta muy económico para los inversores gubernamentales o las autoridades regionales en términos del rendimiento que obtienen por el dinero que invierten en el programa; de hecho, el gobierno recupera unas 14 veces lo que invierte mediante un aumento de los impuestos procedentes de las empresas preocupadas por ser más rentables.
  • Además, este tipo de programa estimula nuevas iniciativas empresariales y nuevos productos. Y es así porque la corriente de residuos de una empresa no siempre es un producto básico para otra. Muchas veces hace falta un tratamiento secundario y aquí es donde entran la innovación y las nuevas empresas.
  • Además, dado que recogemos muchos datos, de repente cosas que no eran rentables pueden serlo porque podemos añadir o encontrar nuevas soluciones para que funcionen, lo que es un verdadero estímulo para la economía. Por eso, aunque la fabricación disminuye en el Reino Unido, este tipo de planteamiento estimula un nuevo crecimiento.

¿Cuál es el siguiente paso del NISP?

Nos complace en particular que la Comisión nos haya reconocido como ejemplo europeo de ecoinnovación, y que se reconozca un planteamiento «holístico» totalmente nuevo. No tratamos solo con residuos, carbono o agua, sino que tratamos con todo: residuos, agua, carbono, logística, experiencia, transferencia de conocimientos, utilización de activos… Por eso es un enfoque totalmente holístico, sostenible, y creo que hemos conseguido alejar la mentalidad de «sectores» que hacía que la gente necesitara un programa para el carbono, un programa para residuos, un programa para empresas… cuando en realidad se puede hacer todo junto.

El próximo paso es RED IBIS, siglas en inglés de desarrollo económico regional mediante simbiosis industrial basada en la inteligencia (Regional Economic Development through Intelligence-Based Industrial Symbiosis). Hasta la fecha nPeter Laybourn es el director del Programa británico del National Industrial Symbiosis Programme (NISP), la primera iniciativa del mundo de simbiosis industrial a escala nacional. El NISP funciona en todo el Reino Unido a través de una red de 12 oficinas regionales. Agrupa a empresas de todos los sectores de negocios con el objetivo de mejorar la eficiencia de recursos a escala intersectorial mediante el intercambio comercial de materiales, energía y agua y  compartir activos, logística y experiencia. En los tres años transcurridos desde que se creó, el NISP ya cuenta con 10 000 empresas afiliadas tanto de sectores industriales como comerciales. En 2007 fue reconocido por la Comisión Europea como uno de los cinco ejemplos de ecoinnovación europea en el ETAP.

¿Qué es la simbiosis industrial? ¿Se trata de una iniciativa ecológica?

La simbiosis industrial es una línea de la ecología industrial, que incluye conceptos como el análisis del ciclo de vida, la contabilidad ecológica y la producción ecológica. Puede considerarse como una metáfora de la naturaleza según la cual si en el mundo industrial nos organizamos más como la naturaleza seremos más sostenibles.

Con la simbiosis industrial adoptamos esta metáfora y animamos a industrias que siempre han estado separadas a trabajar juntas para beneficio mutuo. Simplificando, es como los pájaros que se posan encima de una vaca y se comen sus garrapatas. Si aplicamos ese tipo de simbiosis a la industria, existen infinitas oportunidades de agrupar a las empresas en beneficio mutuo.

Además, nuestra iniciativa es un programa de negocios; los recursos con que trabajamos hacen simplemente que las ventajas medioambientales y sociales también sean inmensas. La primera finalidad es la oportunidad empresarial.

¿Es algo nuevo eso de la simbiosis industrial?

La simbiosis industrial apareció hace ya algún tiempo. Un ejemplo es la ciudad de Kalundborg en Dinamarca, donde una serie de industrias, como una central eléctrica, una refinería de petróleo, una fábrica de yeso, unas empresas químicas y farmacéuticas, empezaron poco a poco a intercambiar subproductos, con lo que ahorraron mucho dinero y redujeron el impacto medioambiental.

Pero antes del NISP no se progresó mucho en este sentido. Al igual que muchas buenas ideas, la copiamos de los estadounidenses. Ellos tenían algo que denominaban sinergia de subproductos en el Golfo de México. Pero, aunque era simple, la idea no funcionó muy bien en los Estados Unidos. Nosotros adaptamos el modelo y empezamos en el Reino Unido en 2003 con un par de programas regionales.

Esas experiencias piloto tuvieron tanto éxito que en 2005 convencimos al Gobierno británico para que subvencionara un programa nacional como parte del BREW (Business Resource Efficiency and Waste), el plan empresarial de eficiencia de recursos y residuos, financiado con el impuesto por el uso de vertederos que las empresas pagan en el Reino Unido. Ahora nuestro plan abarca todo el Reino Unido: las nueve regiones inglesas además de Irlanda del Norte, Escocia y Gales. Tenemos unas 10 000 empresas afiliadas, aunque empezamos de cero hace tres años, porque podemos demostrar que existen unos beneficios reales.

Ya hemos ahorrado al sector más de 140 millones de euros, y con ello hemos evitado que más de 3,5 millones de toneladas de residuos acaben en el vertedero. También hemos reducido en 4,4 millones de toneladas las emisiones de CO2. Y todo ello se ha conseguido con una eficiencia increíble y el mínimo coste.

¿Por qué no se había hecho nunca hasta ahora?

Las empresas dedican tanto esfuerzo a sus productos principales y a su valor para los accionistas que les resulta muy difícil mirar hacia fuera y buscar esas oportunidades adicionales. Y aquí es donde llegamos nosotros como tercera parte mediadora, y creemos que tan solo estamos arañando la superficie.

Queda mucho espacio para el crecimiento y la mejora en el Reino Unido. Ya hemos ayudado a crear programas en México y, seguramente, vamos a ayudar a establecer programas en Brasil.

También vemos grandes oportunidades en Europa. Sabemos que Rumanía ha conseguido iniciar un programa piloto gracias al programa LIFE+, y les ayudaremos. Y Hungría ha presentado una propuesta para el Séptimo Programa Marco (FP7) de investigación y desarrollo y, si tiene éxito, ayudaremos a Hungría a seguir la misma vía.

¿Cuáles son los principales elementos que ofrece la simbiosis industrial?

Probablemente los principales elementos son:

  • Compromiso industrial : el NISP se centra mucho en las empresas y no tiene nada que ver con otros programas del pasado; ni siquiera aparece ya en el título el término «medio ambiente» sino el término «industrial».
  • Prestaciones regionales pero coordinación nacional : es una gran ventaja porque significa que la transferencia de información, tecnología e innovación es increíblemente rápida. En realidad, un estudio demostró que de las sinergias (cuando las empresas pactan entre ellas), un 70 % incluía un cierto grado de innovación, un 50 % implicaba mejores prácticas, y un 20 % una I+D absolutamente nueva. Por eso existe también una superación de la demanda en innovación e I+D.
  • Coste bajo muy rentable : nuestro planteamiento resulta muy económico para los inversores gubernamentales o las autoridades regionales en términos del rendimiento que obtienen por el dinero que invierten en el programa; de hecho, el gobierno recupera unas 14 veces lo que invierte mediante un aumento de los impuestos procedentes de las empresas preocupadas por ser más rentables.

Además, este tipo de programa estimula nuevas iniciativas empresariales y nuevos productos. Y es así porque la corriente de residuos de una empresa no siempre es un producto básico para otra. Muchas veces hace falta un tratamiento secundario y aquí es donde entran la innovación y las nuevas empresas.

Además, dado que recogemos muchos datos, de repente cosas que no eran rentables pueden serlo porque podemos añadir o encontrar nuevas soluciones para que funcionen, lo que es un verdadero estímulo para la economía. Por eso, aunque la fabricación disminuye en el Reino Unido, este tipo de planteamiento estimula un nuevo crecimiento.

¿Cuál es el siguiente paso del NISP?

Nos complace en particular que la Comisión nos haya reconocido como ejemplo europeo de ecoinnovación, y que se reconozca un planteamiento «holístico» totalmente nuevo. No tratamos solo con residuos, carbono o agua, sino que tratamos con todo: residuos, agua, carbono, logística, experiencia, transferencia de conocimientos, utilización de activos… Por eso es un enfoque totalmente holístico, sostenible, y creo que hemos conseguido alejar la mentalidad de «sectores» que hacía que la gente necesitara un programa para el carbono, un programa para residuos, un programa para empresas… cuando en realidad se puede hacer todo junto.

El próximo paso es RED IBIS, siglas en inglés de desarrollo económico regional mediante simbiosis industrial basada en la inteligencia (Regional Economic Development through Intelligence-Based Industrial Symbiosis). Hasta la fecha nuestro crecimiento ha sido orgánico e impulsado por la demanda. Pero si utilizamos de forma inteligente otros grupos de datos, como la información sobre el IPPC (siglas en inglés de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, Integrated Pollution Prevention and Control), podremos empezar a ayudar a las economías regionales a planificar el futuro en términos de atraer inversión exterior o reducir la huella del carbono. De este modo podremos ser mucho más proactivos. Tenemos previsto empezar en los Midlands del Oeste como experiencia piloto en un futuro próximo, y creemos que se podrá repetir en toda Europa.

Más información:

  • NISP: http://www.nisp.org.uk Deutsch
  • NISP - Presentación Semana Verde 2008: http://ec.europa.eu/environment/greenweek/sources/pres/1_7_Laybourn.pdf pdf English
  • Ecología industrial: http://en.wikipedia.org/wiki/Industrial_ecology English
  • Kalundborg: http://www.symbiosis.dk/ dansk
  • BREW: http://www.defra.gov.uk/environment/waste/brew/ English
  • Página web ETAP: http://ec.europa.eu/environment/etap/pdfs/july07_nisp.pdf

Principales aportaciones

En los primeros tres años, el NISP ha:

  • ahorrado a la industria británica más de 140 millones de euros;
  • generado 166 millones de euros en nuevas ventas industriales;
  • atraído 148,5 millones de euros en inversión privada para reelaboración y reciclado;
  • desviado 3,4 millones de toneladas de residuos de los vertederos;
  • eliminado 342 000 toneladas de residuos peligrosos;
  • reducido en 4,4 millones de toneladas las emisiones de CO2;
  • ahorrado seis millones de toneladas de materiales vírgenes;
  • creado y salvaguardado 1 700 puestos de trabajo; y
  • ayudado a la creación de muchas nuevas empresas.

¿Qué es la simbiosis industrial?

La simbiosis industrial agrupa a empresas de todos los sectores de negocios con el objetivo de mejorar la eficiencia de recursos a escala intersectorial mediante el intercambio comercial de materiales, energía y agua y compartir activos, logística y experiencia. Implica a industrias y otras organizaciones que siempre han estado separadas en un enfoque colectivo para conseguir ventajas competitivas que impliquen el intercambio físico de materiales, energía, agua y/o subproductos junto con el uso compartido de bienes, logística y experiencia.

Los residuos químicos impulsan el cultivo de tomates

Los resultados del proyecto incluyen: reducción de las emisiones de CO2 en 12 500 toneladas anuales, creación de 80 nuevos puestos de trabajo y entrada de unos 18,8 millones de euros de inversión privada en la región. Y el Reino Unido ya no tiene que importar tantos tomates durante los meses de invierno, porque ahora crecen allí.

Más información:

Terra Nitrogen y tomates: http://www.terranitrogen.co.uk/terrachemicals/news/index.jhtml;jsessionid=EF2GZ0TM3ZNYJWNJH4WCFEQ?article_id=100001 English

Congelar neumáticos reduce el coste de las superficies para deporte

Credential Environmental, uno de los principales especialistas británicos de soluciones para la gestión de residuos, como neumáticos usados y residuos de automoción, participa en el NISP desde que empezó. El hecho de que el NISP mediara desde un principio entre BOC Gases y una posible inversión de la empresa canadiense Field Turf permitió establecer una asociación de empresas entre las tres compañías para crear Tyregenics.

El objetivo era utilizar el exceso de nitrógeno líquido de BOC para procesar criogénicamente los neumáticos usados de Credential Environmental y crear superficies de deporte artificiales para la exportación. Los principales resultados son: 5 millones de euros de inversión privada, 16,3 millones de euros de ventas adicionales y 1,4 millones de euros de ahorro en costes.

Más información:

Tyregenics: http://www.tyregenics.com/ English