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Entrevista: las ventajas del cambio de comportamiento

16/09/2013

  • Entrevistas a expertos

Jerome Simpson es experto en transporte ecológico del Centro regional de medio ambiente de Budapest, Hungría, y coordinador de CIVITAS VANGUARD, parte de la iniciativa CIVITAS. En esta ocasión, nos habla sobre el concepto del cambio de comportamiento como vehículo para hacer realidad las ventajas medioambientales positivas, en especial en lo relativo a la movilidad en las ciudades.

Cada vez son más las ciudades donde la aplicación de técnicas innovadoras de cambio de comportamiento está utilizándose como herramienta eficaz para fomentar una mayor sostenibilidad. Simpson participó como ponente en el XIV Foro Europeo de la Ecoinnovación, que se celebró en Praga los días 23 y 24 de mayo de 2013.

Resumidamente, ¿qué es CIVITAS y para qué sirve?

Jerome Simpson: Se trata de una iniciativa de la Comisión Europea para las ciudades europeas que propicia la investigación y demostración de soluciones de movilidad innovadoras y sostenibles. Las medidas que este programa financia son de índole práctica y están vinculadas a las políticas. Tras su puesta en marcha en 2002, [inicialmente] financiaba proyectos con una duración de cuatro años. Antes de finalizar esos proyectos, se pusieron más fondos a disposición de una nueva fase de CIVITAS (CIVITAS II) y, posteriormente, se crearon de manera sucesiva CIVITAS PLUS y CIVITAS PLUS II. Los proyectos de esta cuarta fase vienen ejecutándose desde 2012 y continuarán hasta 2016.

¿Cómo pueden utilizar las ciudades las técnicas de cambio de comportamiento para lograr sus objetivos de sostenibilidad y qué ventajas aportan estas medidas en comparación, por ejemplo, con la creación de nuevas infraestructuras, como las del ferrocarril urbano?

Jerome Simpson: En esencia, el cambio de comportamiento resulta mucho menos costoso. En el marco de CIVITAS se han aplicado unas 700 medidas. Un porcentaje elevado, aproximadamente 100 de ellas, han sido medidas «blandas» de cambio de comportamiento, porque permiten conseguir grandes beneficios con una inversión relativamente reducida, mientras que una infraestructura para bicicletas o los autobuses de combustible limpio cuestan mucho más dinero. Sin olvidar, por supuesto, que las ventajas de las iniciativas de cambio de comportamiento se hacen patentes de inmediato si se valoran en términos de reducción de las emisiones de dióxido de carbono. Cabe destacar que, para que las inversiones en infraestructura sean un éxito, es preciso complementarlas con campañas de sensibilización que animen a la población a cambiar a las modalidades más sostenibles (de tal forma que las ventajas medioambientales se consigan realmente). Sin olvidar que, sobre todo en esta época de crisis económica, es importante centrarse en este tipo de medidas cuyo coste de ejecución no es tan elevado, pero que pueden lograr grandes éxitos.

¿Las nuevas plataformas de comunicación, como las redes sociales, ayudan a promover el cambio de comportamiento dirigido a estilos de vida más sostenibles? ¿Las redes sociales pueden ayudar a las ciudades a compartir las buenas prácticas?

Jerome Simpson: Creo que sí. En ocasiones, esto supone un desafío para las autoridades locales, porque no siempre pueden utilizar redes como Facebook, por ejemplo. Pueden estar ligeramente limitadas en este sentido. Por este motivo, CIVITAS se ha centrado más en LinkedIn, por su calidad de herramienta de red profesional, donde abrimos debates temáticos. Pero con esto no quiero decir que Facebook no sea popular. CIVITAS tiene también una página de Facebook. En otra campaña en la que estoy trabajando, la Semana Europea de la Movilidad, hemos observado que Facebook goza de una popularidad enorme, pues permite a las ciudades eludir sus procedimientos y mecanismos habituales de toma de decisiones o de intercambio de información, gracias a la posibilidad de publicar en el muro de la Semana Europea de la Movilidad [de Facebook]. Esto ofrece a las ciudades numerosas oportunidades de aumentar la sensibilización respecto a las medidas que están aplicando y llegar hasta una comunidad totalmente nueva de usuarios de redes sociales.

¿Existen ejemplos de aplicación eficaz de las técnicas de cambio de comportamiento por parte de las ciudades para promover la causa de la sostenibilidad?

Jerome Simpson: Se llevan a cabo muchas actividades distintas para aumentar la sensibilización pública respecto a la movilidad urbana sostenible y las formas de movilidad alternativa, y también muchas campañas. Por ejemplo, en Donostia-San Sebastián, España, querían animar a las personas a dejar el coche en casa y utilizar un transporte no motorizado para acceder al centro urbano y hacer sus compras. Compraron 170 bicicletas y pusieron en marcha un concurso para ganarlas. Se organizó a través de los comerciantes del centro y se utilizaron tarjetas de «raspe y gane». Los comerciantes regalaban las tarjetas a los compradores y de este modo los ciudadanos obtuvieron 170 bicicletas que, por supuesto, fueron objeto de una campaña para que las utilizasen al hacer sus compras.

[Nota del editor: el plan de Donostia-San Sebastián formaba parte de una iniciativa municipal para fomentar el abandono del uso del coche y aumentar el uso de la bicicleta en un 30 %. El plan incluye la instalación de una infraestructura para bicicletas y un plan de uso compartido de bicicletas públicas para el que es necesario inscribirse. El número de personas inscritas ha aumentado de manera progresiva hasta más de 5000 en 2011, con un incremento del número de usos por bicicleta al día de 1,84 en 2009 a 4,59 en 2011].

También tenemos un ejemplo interesante en Liubliana, Eslovenia. Durante los 18 últimos meses, crearon un plan de alquiler de bicicletas y colgaron las que estaban disponibles para este plan de los edificios del centro de la ciudad, de modo que era imposible no darse cuenta de que sucedía algo con ellas. Por supuesto, instalaron también unos 300 terminales en el centro para que los usuarios pudieran alquilar las bicicletas. Ha sido un éxito rotundo.

¿Las personas acogen favorablemente estos intentos de cambio de comportamiento o se resisten a ellos?

Jerome Simpson: En una encuesta Eurobarómetro, se ha puesto de manifiesto que los ciudadanos son más conscientes de que la calidad del aire sigue siendo un problema en Europa. Muchos de ellos atribuyen [los problemas de calidad del aire] a los coches y, al mismo tiempo, muestran la voluntad de cambiar a un estilo de vida que permita mejorar la calidad del aire. Creo que es un indicador de gran utilidad. Los jóvenes empiezan a acostumbrarse a compartir más los objetos de manera colaborativa, en lugar de poseerlos. Creo que se está iniciando un movimiento en la generación más joven hacia el uso compartido, porque, por supuesto, ahorra dinero. En ciudades como Bremen, se puede observar que el uso compartido de coches se ha vuelto sumamente popular, sobre todo entre los jóvenes. Creo que ya se han conseguido progresos sobre los que podemos continuar avanzando y que los ciudadanos están dispuestos a colaborar en este sentido.

 

 

[1] Flash Eurobarómetro n.º 360, Attitudes of Europeans towards air quality (Actitudes de los europeos respecto a la calidad del aire), enero de 2013, disponible en http://ec.europa.eu/public_opinion/flash/fl_360_en.pdf English

Más información

    • CIVITAS: http://www.civitas.eu English
    • Grupo de CIVITAS en LinkedIn sobre participación pública: http://www.linkedin.com/groups/CIVITAS-Thematic-Group-Public-involvement-4604804 English