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Un innovador tratamiento de aguas residuales promete recuperar energía  

02/04/2013

El proyecto BioFatRecovery aborda un problema peliagudo: el tratamiento de aguas residuales que contienen grasas, por ejemplo de productos lácteos o de procesamiento de carne. Ambisys, socio del proyecto, ha desarrollado el reactor de Capa Invertida de Lodo Anaerobio (IASB, en inglés), que hace posible el eliminar eficazmente la grasa de las aguas residuales y convertirla en bioenergía útil en forma de biogás. El proceso de tratamiento es ideal para instalaciones de pequeña escala y es un buen ejemplo de un proyecto que se dirige a las pymes. A través de BioFatRecovery, se está instalando y probando un reactor IASB en una planta de procesamiento de pescado en Póvoa de Varzim, al norte de Portugal.

Merijn Picavet, director de tecnología de Ambisys, explica cómo funciona el IASB, los beneficios que puede ofrecer, y cómo podría ser exportado a nivel mundial para reducir los impactos medioambientales de las aguas residuales que contengan grasa. 

¿Puede resumir qué el IASB y qué hace? 

Merijn Picavet: Ambisys proporciona una solución sostenible para el tratamiento de aguas residuales y residuos orgánicos. La solución incluye la posibilidad de que los usuarios recuperen  energía a partir de sus residuos o efluentes. Para poder hacer eso, y para ser más competitivos, desarrollamos nuestras propias tecnologías y es ahí donde despunta  la ecoinnovación. Ambisys es un spin-off de la Universidad de Minho, Braga, Portugal, y nuestras soluciones se desarrollan junto con la universidad. 

Una de nuestras tecnologías se basa en la investigación inicial que se realizó en la universidad. A través de esta investigación inicial hemos sido capaces de llegar a una solución técnica a un problema que no se había resuelto hasta ese momento: el tratamiento de aguas residuales industriales que contienen grasa. 

La grasa suele ser un problema para los sistemas biológicos de tratamiento de aguas residuales, ya que los sistemas convencionales de tratamiento no pueden ocuparse de ella. La grasa induce a la flotación y la mayoría de sistemas de tratamiento convencionales se basan en la sedimentación. Se podría pensar en sistemas de membrana, pero la grasa obstruye los sistemas de membrana. Así que lo que normalmente se hace es quitar la grasa antes de cualquier tratamiento biológico. 

Nuestro reactor IASB retiene lodo anaerobio en el interior del reactor a través de la flotación y la sedimentación. Dado que la grasa es normalmente más ligera que el agua y se pega a los lodos, la retención a través de la flotación hace que sea posible tratar aguas residuales que contienen grasa y convertirla en biogás.

Nos centramos en los sistemas de tratamiento anaerobio porque la grasa es muy interesante como sustrato para la producción de biogás. Se puede producir mucho más biogás a partir de grasa que, por ejemplo, de azúcares o proteínas, y esto la hace muy interesante para la industria. Por ejemplo, la industria de la alimentación normalmente produce aguas residuales que contienen grasa - piense en los productos lácteos, el procesamiento de la carne, o el procesamiento del pescado. Todos ellos tienen aguas residuales que contienen grasa y, sobre todo, son muy intensivos energéticamente, ya que utilizan una gran cantidad de vapor de agua con fines de esterilización. Consumen mucho combustible. Este tratamiento les da la oportunidad de recuperar incluso más biogás que antes, y utilizarlo para producir vapor. 

Además de todo, nuestra tecnología es modular. Eso significa que hemos creado una tecnología que se puede aplicar a cualquier tamaño de reactor, por lo que es fácil de ampliar. Y no incluimos ninguna pieza mecánica dentro de nuestro reactor. Hay tecnologías disponibles que son capaces de tratar con grasa, pero tienen componentes técnicos dentro del reactor para eliminar la grasa, para limpiarla, por ejemplo. Nosotros no hacemos eso. Usamos la grasa para mantener la biomasa dentro de nuestros reactores, y dar a la biomasa una oportunidad de degradar la grasa y los compuestos orgánicos de grasa y producir biogás. 

¿Cómo desarrolla la innovación el proyecto BioFatRecovery ? 

Merijn Picavet: Estamos instalando nuestra primera referencia en una planta de procesamiento de pescado en el norte de Portugal. El IASB ha sido reconocido por la Comisión Europea como una tecnología con un potencial en el que valía la pena invertir. 

Decidimos abordar específicamente el mercado de las pequeñas y medianas empresas (pymes) por ahora, con una solución que sea asequible. Entendemos que es asequible, ya que la mayoría de los otros sistemas de tratamiento no son asequibles para pymes, como los productores de queso o mataderos pequeños. Lo estamos instalando en una pyme que produce sardinas enlatadas. 

¿Qué beneficios medioambientales espera y cómo va a llevar el reactor a un mercado más amplio? 

Merijn Picavet: Hemos hecho el cálculo de los beneficios que se esperan, pero tenemos que demostrar que realmente es así. Básicamente, podemos recuperar los contaminantes orgánicos en forma de biogás, así que, de hecho, estamos reduciendo las emisiones, ya que normalmente esta planta de procesamiento de pescado descargaría el producto de desecho en el alcantarillado y éste iría directamente a una planta de tratamiento de aguas residuales convencional, lo que implica consumo de oxígeno y todas las emisiones de dióxido de carbono asociadas a ello. Recuperamos contaminantes como el biogás y podemos sustituir parte del combustible fósil que las plantas de procesamiento de alimentos consumen. En el caso de la planta de procesamiento de pescado en Póvoa de Varzim, se trata de gas propano. Si todo va según el plan, podrían sustituir el 30% de su consumo de gas propano. 

En estos momentos estamos colocando el reactor IASB en el mercado. En un plazo de cinco años deberemos haber instalado varios reactores y ser capaces de ofrecer el reactor en varios tamaños y seguir desarrollando el producto. La primera referencia será en Portugal [en la fábrica de pescado de Póvoa de Varzim], y por suerte para nosotros, está cerca de nuestra sede, pero nos estamos centrando en el mercado europeo y en los mercados de América del Sur y Asia. A través de nuestro principal accionista, el Grupo MonteAdriano, tenemos acceso privilegiado al mercado africano también, en particular, a Mozambique y Angola.

BioFatRecovery

Duración: Noviembre 2011- Octubre 2014

Cofinanciado por el Programa de Ecoinnovación del CIP (50% de contribución al presupuesto de 786.809 euros del proyecto)

Web del proyecto: http://www.biofatrecovery.eu/ français