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La promoción de la ecoinnovación en Portugal  

15/01/2013

  • Entrevistas a expertos

Coincidiendo con el 13er Foro Europeo sobre Ecoinnovación, que tuvo lugar en Lisboa los días 26 y 27 de noviembre de 2012, el Gobierno portugués publicó el primer Catálogo de Competencias Portuguesas en Ecoinnovación. Luis Florindo, Asesor del Consejo de Administración de AICEP, explicó la filosofía del catálogo, y Paulo Lemos, miembro de la Junta Directiva del APA y miembro del Grupo de Trabajo de Alto Nivel del Plan de Acción sobre Ecoinnovación abordó cuestiones más generales en relación a la ecoinnovación en Portugal.

El objetivo del catálogo es dar a los participantes en el Foro una visión general de las empresas que participan en la ecoinnovación en Portugal, y, de forma más general, mostrar la ecoinnovación desde los diferentes sectores y el valor añadido que puede ofrecer. El catálogo fue producido como una iniciativa del proyecto ECOPOL por un conjunto de órganos de gobierno portugueses, que incluyen a la Agencia de Innovación, la Agencia de Medio Ambiente (APA) y la Agencia de Comercio e Inversiones (AICEP).

¿Qué motivó el trabajo en el Catálogo de Competencias Portuguesas en Ecoinnovación?

Luis Florindo: AICEP está involucrado en el proyecto ECOPOL como asesor en materia de internacionalización [de la ecoinnovación]. Decidimos hacer un cuestionario para empresas en Portugal con el objetivo de tratar de encontrar más información sobre las empresas que se consideraban ecoinnovadoras, y en qué sectores. Inicialmente, lanzamos el cuestionario a más de 1000 empresas, y tenemos cerca de 200 respuestas. En la mayoría de los casos, las empresas se consideraban ecoinnovadoras y explicaban por qué: la gran mayoría fueron declaradas ecoinnovadoras por nuestro equipo. Había también algunas empresas, una minoría muy pequeña, que respondieron que no eran ecoinnovadoras, pero cuando examinamos el tipo de producto y su negocio, encontramos que algunas de ellas sí podrían ser consideradas como tales. Sentimos que hay una necesidad de aumentar la concienciación de la importancia fundamental de la ecoinnovación. Puede ocurrir en cualquier actividad: a veces pequeños cambios en las tecnologías o en la manera de hacer las cosas pueden tener un impacto significativo en términos de eficiencia.

¿Qué dice el estudio sobre la ecoinnovación en Portugal?

Luis Florindo: Es difícil establecer un patrón hasta el momento. [En el catálogo final] tenemos 53 empresas pero la variedad de proyectos y sectores es tan grande que, si hay un patrón, es la ausencia de un patrón definitivo. Tenemos algunos ejemplos muy interesantes de lo que solían ser sectores tradicionales de Portugal.

Uno de los más visibles es el corcho. Obviamente el corcho es un producto natural. Estamos empezando a ver las aplicaciones que combinan el corcho con la goma u otro tipo de componentes sintéticos y dar con productos para aislar aeronaves. En cierto modo, puede decirse que la ecoinnovación ayudó a salvar el sector. Hasta hace 10 años, el corcho se utilizaba esencialmente para producir tapones para la industria del vino, pero había un enorme ataque de alternativas sintéticas, de plástico o aluminio. [El trabajo hecho] para superar la crisis también dio lugar a diferentes usos del corcho. En la actualidad hay programas para reciclar los tapones de corcho, los cuales se recogen en los restaurantes y se procesan para hacer productos de aislamiento.

¿Cómo usará AICEP el catálogo?

Luis Florindo: Queremos resaltarlo un poco internamente, para atraer a más empresas y asegurar que tenemos una gama aún más amplia de competencias en el catálogo. Seguidamente, lo promoveremos a nivel internacional, dando a conocer en Europa que aquí hay empresas que pueden ser socios interesantes ya sea porque tienen la tecnología, o porque tienen acceso a mercados con los que no pueden luchar otras compañías - América del Sur, África. Pero también vamos a promocionarlo en países en desarrollo, los cuales necesitan crecer rápido. Las autoridades [en los países en desarrollo] están más dispuestas a ver la sostenibilidad como un criterio para tomar decisiones, y necesitan socios. Así que tener el catálogo, detallando cuáles son las competencias portuguesas existentes en una amplia gama de actividades, ayudará a las empresas a generar negocios en esos países.

¿Cómo puede la ecoinnovación contribuir a la economía de Portugal?

Paulo Lemos: Estamos en una profunda crisis económica, pero creemos que la ecoinnovación puede ser una manera de salir de esta crisis, porque lo que necesitamos en nuestro país es producir más y exportar más, y todo lo que tenga que ver con el uso eficiente de los recursos es una buena noticia para cualquier empresa que está luchando para obtener crédito y por encontrar un mercado.

Estamos decidiendo sobre el marco institucional [de la ecoinnovación en Portugal]. Tenemos la intención de presentar el Plan Portugués sobre Ecoinnovación a mediados de 2013 con una hoja de ruta: unos pasos que debemos tomar para tener un país más favorable a la ecoinnovación.

Nuestra economía y cultura siempre han estado poco preparadas para el exterior. Somos un país pequeño, así que tenemos esta idea de salir y tratar de encontrar nuevos mercados para nuestros productos. Dado que a Europa no le va tan bien, las empresas están buscando fuera, sobre todo en países de habla portuguesa, como Brasil, Angola, Mozambique, que están creciendo a un ritmo muy rápido. Es por esto que algunos de los proyectos que se presentan aquí [en el catálogo] tienen socios en Angola, en Mozambique y en Brasil.

También contamos con una cultura de flexibilidad en cuanto al desarrollo de ideas, lo cual es a la vez una cualidad y un defecto, depende de cómo se vea. No somos muy formales, nuestra organización es muy estructurada, pero sabemos gestionar  situaciones de estrés para obtener lo mejor de las mismas, y creo que ese aspecto nos puede ayudar en términos de ecoinnovación. El problema que veo más es que tenemos un montón de ideas, muchos proyectos, pero a veces la gente simplemente se olvida de que tienen que gestionar el registro de sus patentes. Tenemos varios casos que consideramos como innovaciones muy buenas, y entonces nos dimos cuenta de que, debido a que no nos ocupamos de este registro de las patentes, alguien tuvo la idea y la registró. Pero dada nuestra cultura de flexibilidad y nuestra cultura de las relaciones con otras partes del mundo, podemos ayudar a desarrollar la ecoinnovación tanto internamente como a nivel europeo.

¿Cómo puede ayudar el Gobierno?

Paulo Lemos: Nuestro objetivo es ser más eficientes, para responder a los desarrolladores [de proyectos], a las personas que quieran invertir en Portugal. Tenemos que ser más sensibles y no tan lentos en términos de procedimientos [legales], para así organizar los procedimientos. También tenemos que utilizar todos los sistemas de incentivos que tenemos, y canalizar estos incentivos hacia los sectores productivos. En el pasado, muchos de los fondos europeos fueron canalizados hacia proyectos estatales. Ahora estamos tratando de canalizar la mayor parte de estos proyectos que puedan ser financiados por fondos europeos hacia el sector privado.

¿Existen prioridades sectoriales particulares?

Paulo Lemos: Estamos tratando de volver a industrializar el país, nuestra base industrial ha ido disminuyendo desde hace mucho tiempo. Somos fuertes en energías renovables, también el sector del automóvil. En términos de agua, tenemos gran experiencia en gestión del agua y tecnologías del agua, lo cual  queremos ampliar y promover. Es bueno compartir con otros Estados miembros [de la UE] la experiencia que tenemos en términos de ecoinnovación. Para nuestro plan de ecoinnovación tendremos en cuenta lo que se ha hecho a nivel europeo, y vamos a tratar de ir un poco más allá y que se aplique directamente en nuestro país.

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