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Promoviendo la inversión en sostenibilidad: Los Fondos Ecológicos

13/11/2012

Miles de proyectos - desde invernaderos y turbinas de viento ecológicas, hasta la agricultura ecológica y la reforestación - se han aplicado en los Países Bajos con el apoyo de un sistema de inversiones privado: el Sistema de Fondos Ecológicos.

Lanzado en 1995, dicho plan es una forma innovadora de estimular a los particulares para que aporten capital en proyectos ecológicos. Se les incentiva a través del sistema de impuestos para que inviertan en "fondos ecológicos" gestionados por bancos. Las tarifas de tasas impuestas a las ganancias sobre el capital normal en los Países Bajos es del 1,2% de la cantidad invertida. Sin embargo, cuando se trata de inversiones ecológicas, el impuesto no se aplica para inversiones de hasta 55.000 euros. Además, los ingresos procedentes de los fondos ecológicos se gravan a un tipo reducido. Desde mayo de 2012, este beneficio ha sido del 0,7%, lo que supone una reducción desde el 1% de 2011 (1,3% en 2010). El beneficio combinado para los inversores es, pues, en la actualidad, del 1,9%. A pesar de los recortes a los beneficios fiscales, las ventajas fiscales son aún suficientes para atraer a los inversores, según el gobierno holandés.

En consecuencia, los bancos prestan el dinero para proyectos ecológicos en unas condiciones favorables, demandando un retorno de alrededor del 1% por debajo del precio actual. El diseño del sistema y los beneficios fiscales para los inversores particulares significa que están dispuestos a aceptar un menor retorno de estos proyectos ecológicos.

El sistema ha tenido éxito en la captación de inversión ecológica a coste mínimo para el Estado. El Ministerio holandés de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente precisó, en un informe de 2010, que sólo en 2010 el sistema había generado una inversión ecológica de 6 millones de euros, lo que "le costó al país casi 150 millones de euros en incentivos fiscales".

La legislación que regula este sistema se modificó en 2010 para reflejar los últimos avances en tecnología medioambiental y las prioridades políticas actuales. Hoy en día, los proyectos abarcan una amplia gama de temas, tales como la conservación de la naturaleza, la acuicultura sostenible, las energías renovables y los edificios sostenibles. El plan ha fomentado el interés público en cuestiones tales como la agricultura ecológica (a  los inversores les gusta visitar los parques respaldados por los fondos ecológicos, por ejemplo). Según el informe de 2010, el inversor de perfil medio en el sistema dedica unos 30.000 euros, y es "algo mayor", con una buena renta.

Entre 1995 y 2009 se han apoyado por estos fondos 6.066 proyectos certificados como ecológicos. El número de inversores aumentó de manera constante, con alrededor de 250.000 involucrados en 2009. Un ejemplo de proyecto fue la inversión en tecnología para la eliminación de nitrógeno y los fosfatos de las aguas residuales en una planta de tratamiento. La tecnología reduce a la mitad la cantidad de lodos generados por la planta, a la vez que disminuye su consumo de energía en 1,5 millones de kWh al año.

El gobierno holandés ha afirmado que las actuales condiciones, menos favorables para los inversores, podrían significar menos fondos en el futuro para la inversión ecológica, pero, por el momento, se mantendrá el Sistema de Fondos Ecológicos.