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El foro de Bruselas centra su atención en el aumento de la financiación para empresas ecoinnovadoras

28/07/2011

  • Bélgica
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El IX foro de ETAP, celebrado en Bruselas, centró su atención en la mejora de la relación entre empresas, entidades de financiación y responsables políticos, con el fin de ofrecer un mayor apoyo a las empresas ecoinnovadoras de Europa.

“Financiación para los ecoinnovadores” (“Financing the eco-innovators”) fue el tema elegido para el IX Foro Europeo sobre Ecoinnovación, que atrajo a casi 300 personalidades relacionadas con la materia, procedentes tanto de la industria como de entidades financieras y del mundo de la política. El evento fue una iniciativa conjunta de la presidencia belga de la UE y la Comisión Europea.

“Es necesario mejorar la eficiencia de los recursos y mantener el liderazgo de Europa en un mercado tan importante como éste, un mercado global que además está creciendo", señaló William Neale, miembro del gabinete de Janez Poto─Źnik, Comisario Europeo de Medio Ambiente. “La ecoinnovación es un motor de cambio y debe asumir un papel central en la política. Tenemos que movilizar financiación privada, establecer un nuevo paradigma riesgo/recompensa y canalizar la ayuda adecuada en la dirección adecuada”.

La financiación es crucial para poder comercializar productos y servicios ecoinnovadores. Todas las empresas innovadoras, sobre todo las pymes, tienen dificultades para encontrar financiación en sus primeras fases. De hecho, el acceso a la financiación es incluso más difícil para las empresas que presentan ideas nuevas con las que afrontar los retos tecnológicos y sociales del cambio climático y medioambiental. Las desiguales condiciones competitivas hacen que estas empresas necesiten apoyo financiero público y privado. Además, muchas veces las entidades financieras no entienden esas tecnologías, a lo que se suma la carencia por parte de esos emprendedores de ciertas habilidades empresariales básicas.

Aunque las administraciones públicas pueden dar apoyo mediante contrataciones públicas ecológicas y formación, los bancos y las entidades de capital riesgo, así como las grandes empresas tienen también un papel clave a la hora de fomentar la creatividad y la flexibilidad que ofrecen estas pymes ecoinnovadoras. Europa tiene una multitud de instrumentos financieros centrados en la innovación ecológica, pero es esencial que sean corregidos y perfeccionados, algo esencial ahora que la UE está definiendo sus programas financieros para la próxima década.

Entre los mensajes más destacados lanzados durante el foro, se mencionó, además de la necesidad de mejorar el acceso a la financiación ya disponible, la necesidad de adaptar los instrumentos existentes para atender mejor las necesidades de las pymes eco-innovadoras (muchas veces, mediante líneas de crédito y financiación a menor escala). Por otro lado, es importante que los gobiernos garanticen una mayor estabilidad política, dado que los inversores se plantean plazos de entre cinco o diez años para el retorno de sus inversiones. Asimismo, otra forma de ofrecer un mayor apoyo público sería aprovechar mejor los recursos financieros para aumentar la eficiencia en la financiación.

Uno de los resultados más importantes del foro fue la formulación de un conjunto de recomendaciones para las nuevas perspectivas financieras de la UE y sus Estados miembros como parte de la estrategia “Europa 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo”. Entre ellas destacan las siguientes:

  • Estabilidad en la normativa, el marco político y la contratación pública, para atraer a inversores.
  • Desarrollo de una serie de opciones de financiación para pymes ecoinnovadoras, incluida financiación a pequeña escala y concesión de créditos, puesto que el capital riesgo es muy selectivo y no cubre las necesidades de todas las empresas ecoinnovadoras.
  • Revisión y reducción de la burocracia en las ayudas públicas.
  • Desarrollo de condiciones de compartición de riesgos más flexibles para atraer a más instituciones financieras, principalmente bancos, a esta área política tan importante.
  • Mayor comprensión del papel que pueden tener los inversores privados en el fomento de la ecoinnovación, ya que trabajan de forma distinta a los capitalistas de riesgo.
  • Uso inteligente de la financiación pública mediante una mejor capitalización, por ejemplo, utilizándola como complemento a la financiación privada.
  • Mayor implicación de las grandes empresas y análisis de cómo pueden contribuir a financiar la ecoinnovación.
  • Necesidad de tener en cuenta la dimensión internacional de la financiación de la ecoinnovación, con el fin de enfrentarse a los retos de la competencia global.

“La ecoinnovación es parte de la estrategia Europa 2020”, concluyó Timo Mäkelä, director de asuntos internacionales, financiación medioambiental y ecoinnovación de la DG Medio Ambiente de la Comisión Europa. “Y cumple una función muy importante, ya que combina políticas ambiciosas y creación de empleo. Tanto la UE como el resto del mundo son conscientes de los retos medioambientales a los que nos enfrentamos y esos retos van a ser grandes motores del futuro. Tenemos que poner en marcha programas europeos –y no sólo de índole financiera– para promover la ecoinnovación”.

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