Recicla
Con más gobiernos europeos desarrollando iniciativas de reciclaje, es cada vez más fácil para todos reciclar. Aprende nuevas y sencillas maneras de gestionar los residuos así como de escoger productos y envases que tengan un menor impacto en el entorno.
- Lleva los envases de vidrio usados al contenedor y separa el papel y el cartón, el plástico y las latas del resto de la basura. Reciclar una lata de aluminio puede ahorrar un 90% de la energía necesaria para hacer una nueva. Esto supone... ¡9 kg. de emisiones de CO2 por cada kilogramo de aluminio! Por cada kg. de plástico reciclado, el ahorro es de 1,5 kg. de emisiones de CO2; por cada kg. de cristal reciclado, el ahorro es de 300 gr. de emisiones de CO2; y reciclar 1 kg. de papel en lugar de llevarlo al vertedero evita 900 gr. de emisiones de CO2, además de emisiones de metano.
- Evita generar residuos. La mayoría de los productos que compramos generan emisiones de gases invernadero de una u otra forma, es decir, durante la producción o la distribución. Llevando tu desayuno en una fiambrera reutilizable ahorrarás la energía necesaria para producir nuevos envases.
- Reutiliza tus bolsas de la compra. Utilizar una bolsa reutilizable en vez de aceptar una desechable en cada tienda es una forma de ahorrar energía y de minimizar los residuos. Los residuos no solamente liberan CO2 y metano a la atmósfera, sino que pueden contaminar el aire, el agua subterránea y el suelo. Una botella de 1,5 l. requiere menos energía para su fabricación y genera menos residuos que tres botellas de 0,5 l
- Escoge productos que vengan con poco envase y compra repuestos cuando sea posible; de este modo podrás reducir la producción de residuos y el consumo de energía.
- Compra de forma inteligente: una botella de 1,5 l. requiere menos energía para su fabricación y genera menos residuos que tres botellas de 0,5 l.
- Recicla tus residuos orgánicos. Los vertederos son responsables del 3% de las emisiones de gases invernadero en Europa, debido al metano que liberan los residuos biodegradables al descomponerse. Si reciclas la basura orgánica o haces abono con ella si tienes jardín, ¡puedes ayudar a resolver este problema! Simplemente asegúrate de que haces abono del modo adecuado, para que se descomponga con el oxígeno suficiente; de lo contrario generará emisiones de metano y un olor nauseabundo.
- ¡Compra un árbol de Navidad "reciclable"!
Si compras un árbol de Navidad, que tenga raíces: así podrás regarlo. Cuando terminen las Navidades, plántalo en el jardín. Si compras un árbol talado, pide a las autoridades locales que lo recojan. - ¡Di no a las toallas de papel!
Una mopa o una bayeta limpian los derrames de líquido igual de bien o mejor así que, ¿por qué gastar papel? Reduce tus residuos y salvarás árboles. - ¡Di no a las bolsas de plástico y de papel!
Las bolsas de plástico que utilizas sólo unos minutos permanecen de 15 a 1000 años en el medio ambiente. No pidas una bolsa de plástico nueva cada vez que compres algo. Hazte con una bolsa reutilizable o de algodón que sea divertida y di "no gracias" a las bolsas de plástico o papel. - ¡No tires basura!
No tires basura a la calle, a la naturaleza y, sobre todo, a las alcantarillas. Esta basura puede terminar en el sistema de tratamiento de aguas y sobrecargar el proceso de depuración. Utiliza las papeleras. Están por toda la ciudad y están para eso. - ¿Necesitas gafas nuevas?
Cada año, se desechan cerca de 10 millones de pares de gafas utilizables en Europa y Norteamérica. Estas gafas pueden ser reutilizadas por la población de los países en desarrollo. Hoy día muchas ópticas sirven de punto de recogida de gafas viejas así que, cuando cambies de gafas, entrega las tuyas y dales una segunda oportunidad. - Cuando vayas a cambiar la batería del coche, recicla la vieja.
Pregunta a las autoridades locales: te recomendarán un vertedero o punto limpio especial al que llevarla, o un taller que las recoge para reciclarlas y eliminarlas adecuadamente. - Dona tu ropa vieja a organizaciones benéficas o programas de recogida.
Tu viejo guardarropa tendrá una segunda vida, ya sea como ropa de segunda mano o, una vez triturada y reciclada, como materia primas para nuevos productos textiles y material de envasado. Esto ahorrará una energía muy valiosa y protegerá nuestros escasos recursos naturales. - ¡Elimina la basura correctamente!
Lleva tus residuos electrónicos a un punto de recogida local o devuélvelos al comercio donde los compraste, para que puedan ser tratados o reciclados de manera adecuada. Los aparatos eléctricos y electrónicos contienen muchas sustancias tóxicas. Desde mediados de 2005, todos los Estados miembros están obligados a crear sistemas de retirada de este tipo de residuos. - ¡Imprime menos!
Anima a tus compañeros de la oficina a que impriman el papel por las dos caras, y a que archiven mejor sus correos y archivos adjuntos para imprimir menos. También puedes tratar de crear hábitos de comunicación sin papel. Algunos estudios denuncian que el consumo de papel en las oficinas aumenta un 20% cada año y que las tecnologías de Internet, en realidad, están haciendo que aumente la impresión de documentos. Cada trabajador consume de media unas 50 hojas A4 al día. ¿Necesitas imprimir tanto? - ¡Reutiliza el papel!
En lugar de utilizar papel nuevo para borradores, da la vuelta a una hoja usada y escribe por la otra cara. Utiliza productos hechos con papel reciclado. Recuerda: cada tonelada de papel reciclado salva a 17 árboles, que se talarían para fabricar papel hecho con material virgen. - ¡Hazte con una taza!
Hazte con tu propia taza de café en la oficina en lugar de utilizar vasos desechables de plástico o papel. Si bebes dos cafés al día, puedes ahorrar 400 tazas de plástico al año.
Prueba nuestra Calculadora de Carbono para ver cómo puedes cambiar las cosas y comprométete.

