Recorrido de navegación

Otras herramientas

  • Imprimir
  • Reducir texto
  • Agrandar texto

Síganos

Facebook

Bosques

Los bosques nos protegen contra el cambio climático: eliminan el CO2 de la atmósfera y lo almacenan en los árboles, la vegetación y el suelo.

Más del 40% (1,77 millones de kilómetros cuadrados) de la superficie de la UE está cubierta de bosques y, a diferencia de otras partes del mundo, la cobertura forestal de la UE aumenta un 0,4% al año. Los hábitats forestales representan casi el 20% (más de 14 millones de hectáreas) de la red Natura 2000.

Los bosques europeos se enfrentan al reto del cambio climático, por eso es importante gestionarlos correctamente.

La mayor parte de la legislación forestal es específica de cada Estado miembro. Sin embargo, la UE participa activamente en negociaciones internacionales sobre los bosques de todo el mundo.

Unos 60 millones de personas a escala mundial dependen directamente de los bosques para su subsistencia y otros 1.700 millones indirectamente en actividades relacionadas con la silvicultura. Además, para muchos de nosotros el bosque es sinónimo de ocio o de inspiración artística y espiritual.

La deforestación y la degradación forestal en los países en desarrollo representan alrededor de un 15% de las emisiones mundiales de CO2.

Cada año se destruyen13 millones de hectáreas de bosques (equivalente al tamaño de Grecia) en el mundo, principalmente para dar paso a explotaciones agrícolas o mineras o a la construcción de nuevas infraestructuras. La mayoría son ilegales y no respetan las disposiciones nacionales.

Todo esto afecta gravemente a la población local y a especies de gran valor, pero además contribuye al problema mundial del cambio climático. Al convertir los bosques a otros usos se pueden causar importantes emisiones de gases de efecto invernadero a causa de los incendios y la desintegración de la vegetación, y así los bosques se transforman en una fuente de CO2.

La UE ha hecho un llamamiento para que la deforestación mundial se reduzca a la mitad de aquí a 2020 y se detenga por completo en 2030. Para ello propone que las formas de recompensa a los países en desarrollo que actúen para detener la deforestación se acuerden a escala internacional.
La UE también está colaborando con una serie de países que exportan madera para mejorar la gobernanza forestal y garantizar que la madera importada de dichos países se tala legalmente. A partir de marzo de 2013, no puede venderse en la UE madera procedente de la tala ilegal.