A lo largo de medio siglo, la Unión Europea ha ido profundizando en su integración y, a la vez, incorporando a nuevos países miembros. Son procesos que, en la mayoría de los casos, discurren en paralelo. La incorporación de nuevos países miembros forma parte de la integración europea desde los propios orígenes de la UE. Hoy en día, con 27 Estados miembros y una población cercana a los 500 millones de habitantes, la Unión Europea es mucho más segura, próspera, fuerte e influyente que aquella Comunidad Económica Europea de hace 50 años, con sus seis países miembros y una población inferior a 200 millones de habitantes.
La UE actual es una comunidad basada en los valores de paz, libertad, democracia y Estado de Derecho, que impulsa la tolerancia y la solidaridad y constituye la mayor región económica del mundo. La ampliación del mercado interior y el aumento de las oportunidades económicas han redundado en una mayor prosperidad y competitividad de los europeos.
Los gobiernos de los Estados miembros de la UE reunidos en el Consejo Europeo han acordado
hacer extensivas las perspectivas de adhesión a los países de Europa Sudoriental: Croacia, la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Serbia, Kosovo según la Resolución nº 1244 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y Turquía. Su incorporación sólo se producirá cuando cumplan los requisitos necesarios. Todos los países interesados salen ganando de un proceso de ampliación gradual y gestionado con minuciosidad.