Los primeros años son los más formativos de la vida humana e influyen mucho en la educación, el empleo y las perspectivas de integración. La educación y los cuidados de la primera infancia sientan las bases para el aprendizaje posterior y son una inversión eficaz en educación y formación. Para mejorar el rendimiento escolar y lograr que todos los alumnos, y especialmente los procedentes de entornos desfavorecidos, empiecen a aprender en igualdad de condiciones, son esenciales unos servicios de alta calidad. Este es el motivo por el que el pilar europeo de derechos sociales subraya que los niños tienen derecho a disfrutar de una educación y unos cuidados de la primera infancia asequibles y de buena calidad.


Con su propuesta de Recomendación del Consejo sobre sistemas de educación y cuidados de la primera infancia de alta calidad, la Comisión quiere:

  • desarrollar un entendimiento común en la UE de lo que significa prestar un servicio de alta calidad, lo que ayudará a las reformas nacionales y favorecerá la inclusión social al facilitar el intercambio de experiencia y buenas prácticas;
  • apoyar a los Estados miembros en sus esfuerzos por mejorar la calidad y el acceso a sus sistemas de educación y atención de la primera infancia, lo cual requiere financiación de la UE para mejorar la disponibilidad y calidad de los servicios y revisar los valores de referencia y los objetivos.