Antes de 2004, los precios del crudo crecían de manera constante mientras los precios de los alimentos descendían a escala mundial. No existía una correlación directa. Sin embargo, en 2007, el rápido aumento de la demanda de petróleo disparó los costes de la producción de alimentos, de modo que los precios de ambos aumentaron al mismo tiempo a escala mundial y se estableció una correlación directa. Esta correlación se vio intensificada por cambios en el consumo de alimentos y en los patrones de uso del suelo en todo el mundo, porque el aumento de los precios del crudo hizo que una parte del suelo agrícola dedicado a la producción de cereales pasara a destinarse a cultivos energéticos.
Fuente: Ecowin