La vida de un euro

Las monedas y los billetes no duran para siempre. Tienen una vida útil limitada que va desde su diseño y producción, hasta su puesta en circulación y final retirada. A continuación se explica cómo y quién se encarga de gestionar este ciclo de vida.

El euro: una moneda con muchos diseños

¿Cuántos tipos de monedas y billetes de euro existen? ¿Quién los fabrica?
El Banco Central Europeo, junto con los bancos centrales de los países de la zona euro, deciden cuándo hay que imprimir más billetes.
Las autoridades nacionales se encargan de las monedas.




MONEDAS Y PAÍSES
¿De qué país procede el diseño de cada moneda de euro? Piensa rápido, reacciona pronto.

Billetes

Como verás, todos los billetes del mismo valor tienen el mismo diseño en todos los países.

Por lo tanto, un billete de 10 € tendrá el mismo diseño tanto si se imprime en España, Italia o Eslovenia.

Los diseños de los billetes de euro se eligieron mediante un concurso que se celebró cuando se lanzó la moneda. Si observas los diseños, comprobarás que representan distintos estilos arquitectónicos europeos de diferentes épocas, sobre todo a través de puentes y ventanas.

Los billetes también contienen varios elementos de seguridad para evitar que los copien o "falsifiquen". Entre otras cosas, disponen de una banda metálica y un holograma.


Monedas

Las monedas de euro no son las mismas en toda Europa.

La cara común de las monedas de euro

Una de las caras de las monedas de euro es igual en todos los países: se denomina la cara común. La cara común de las monedas de euro y de céntimos muestra distintos mapas de la Unión Europea.

La otra cara tiene un diseño distinto en función del país que haya acuñado la moneda: se denomina la cara nacional.
Los diseños de las caras nacionales son muy variados, aunque normalmente ilustran algún aspecto de la historia del país, su arte o naturaleza, entre otros temas.

El euro: impresión y acuñación

Billetes



PUZZLE DE BILLETES
Junta los fragmentos de cada billete de euro.

El Banco Central Europeo decide cuándo hay que imprimir más billetes.

Las autoridades nacionales se encargan de acuñar las monedas. Deben imprimirse nuevos billetes de euro continuamente porque cada vez hay una mayor necesidad de efectivo y para sustituir los billetes deteriorados o gastados que se han retirado de la circulación. A cada banco nacional de la zona euro se le asigna una cuota de producción de billetes nuevos. Los billetes serán exactamente iguales independientemente del banco nacional que los produzca excepto por sus números de serie. Sólo las monedas tienen diseños nacionales.

En diciembre de 2011 había en circulación casi 15.000 millones de billetes, con un valor de más de 880.000 millones de euros.


Monedas

El BCE debe dar su visto bueno a la cantidad de monedas que cada país de la eurozona puede acuñar para cubrir sus necesidades. Luego cada país se encarga de acuñar sus monedas, que en la cara llevan un motivo nacional.

Para producir monedas de euro, primero se moldea una moneda en blanco a partir de una plancha metálica. Después, esta moneda en blanco se calienta hasta que se ablanda. Las monedas de 1, 2 y 5 céntimos se cubren de cobre. Las monedas en blanco se presionan entre dos "moldes de moneda" que graban el diseño en su superficie. Las monedas de uno y dos euros se fabrican con dos metales de distinto color, que se unen en el momento en que se graba el diseño en la superficie. Después, ya se pueden utilizar. La producción de monedas se denomina "acuñación".

¿Qué ocurre con los billetes y monedas de euro viejos?

Las monedas y los billetes no duran para siempre. Se pueden deteriorar, gastar o perder. Por eso, es necesario identificar los billetes y monedas deteriorados o gastados para sustituirlos.

Los billetes se desgastan mucho más rápido que las monedas porque están fabricados con materiales blandos y no con metales duros. Normalmente, un billete sólo dura entre un año y medio y dos años.

Los billetes deteriorados o gastados son devueltos a los bancos centrales de cada país europeo por organizaciones que manejan mucho efectivo, como los bancos. La cantidad y denominación de estos billetes se comunica al Banco Central Europeo y éste organiza la impresión de los billetes de sustitución. Las monedas duran mucho más tiempo, normalmente varias décadas.

Cuando se encuentran monedas deterioradas, se devuelven al banco central nacional o a las casas de moneda nacionales; allí las meten en máquinas especiales que las marcan como deterioradas. Así no se pueden volver a utilizar. Después se venden como chatarra. Con la autorización del Banco Central Europeo, los bancos nacionales emiten nuevas monedas de sustitución en función de las necesidades.