El euro y tú

No fue fácil tomar la decisión de utilizar el euro. Su introducción fue un largo proceso que abarcó muchos países.
Sin embargo, como podrás aprender aquí, mereció la pena por todas sus ventajas.

¿Cómo se introdujo el euro?

Los países de la Unión Europea ya habían intentado varias veces crear una unión económica y una moneda única. Sin embargo, hubo que esperar hasta 1991 para que los líderes europeos decidieran, en la ciudad de Maastricht (Países Bajos), fijar un calendario definitivo para adoptar una moneda única. Los países que decidieron adoptar el euro pasaron los siguientes años preparando sus economías: esta preparación se conoce como "convergencia económica".



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El 1 de enero de 1999, el euro se lanzó como "moneda de cuenta". Esto quiere decir que se usaba en muchas operaciones financieras sobre el papel, aunque todavía no estaba disponible en efectivo (en billetes y monedas). De este modo, los bancos y las empresas tuvieron tiempo para adaptar los diferentes sistemas financieros a la nueva moneda.

Después, el 1 de enero de 2002, se pusieron en circulación los billetes y las monedas de euro en los 12 países que lo habían adoptado. A partir de entonces, en los cajeros automáticos sólo se podía retirar euros y las tiendas daban el cambio sólo en esta moneda. En muy poco tiempo, los bancos y comercios recogieron todo el dinero que circulaba en las antiguas monedas y lo retiraron de la circulación: los ciudadanos de la zona euro ya sólo tenían euros en sus bolsillos y monederos.

En enero de 2007, Eslovenia fue el primero de los nuevos Estados miembros en adoptar el euro, seguido de Malta y Chipre en enero de 2008, Eslovaquia en 2009 y Estonia en 2011.

Hoy en día 17 países pertenecen a la eurozona.

Una moneda para todos

Cuando en Europa se utilizaban monedas distintas era más caro y más complicado viajar entre los países. Como cambiar dinero también cuesta dinero, comerciar salía más caro y viajar costaba más. Por eso varios países de la Unión Europea decidieron cambiar sus billetes y monedas nacionales por una sola moneda.

Esta moneda única (el euro) se introdujo por primera vez en 1999 como "dinero escritural" y se mantuvieron en circulación las monedas nacionales, aunque ya como subunidades del euro.

Después, en 2002, se completó el cambio a la nueva moneda con la introducción de los billetes y las monedas de euro.

En la actualidad, el euro es la única moneda en todos los países de la zona euro.

Gracias a esto, ya no tienes que cambiar billetes y monedas cuando vas a otro país. Así, el comercio es mucho más fácil y tenemos más opciones a la hora de comprar.

Del mismo modo, viajar es mucho más sencillo y menos caro, porque ya no tenemos que cambiar de moneda cuando vamos de vacaciones al extranjero.

Ahora la eurozona es grande (más de 332 millones de ciudadanos) y económicamente poderosa.
Esto significa que hay una mayor estabilidad económica, lo que mejora nuestro nivel de vida.

¿Quién utiliza el euro?

No todos los países de la Unión Europea utilizan el euro: algunos de ellos siguen usando sus propias monedas nacionales.

El principal motivo es que sus economías aún no están preparadas para adoptar el euro, aunque dos países (Dinamarca y Reino Unido) escogieron conservar por el momento sus monedas nacionales.
La mayoría de estos países se están preparando para adoptar el euro e incorporarse a la zona euro en el futuro.
Por ejemplo, Eslovenia se incorporó a la eurozona en 2007, Chipre y Malta en 2008, Eslovaquia en 2009 y Estonia en 2011.

En el mapa se muestran los países que pertenecen a la zona euro. Los ciudadanos de estos países utilizan el euro a diario.

¿Cómo funciona el euro?

Para que el dinero conserve su valor, la economía de un país debe gestionarse bien.

Del mismo modo, la economía de la zona euro también debe gestionarse bien para que la moneda sea fuerte y ayude a crear riqueza y empleo en la Unión Europea.

Esto se logra a través de la Unión Económica y Monetaria (UEM). Todos los países de la Unión Europea pertenecen a la UEM.



Sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica

Dentro de la UEM, cada país de la zona euro se encarga de gestionar su propia economía, aunque al mismo tiempo respeta determinadas normas para garantizar que el euro se mantenga fuerte y la economía de la zona euro vaya bien.
Estas normas limitan la cantidad de dinero que puede tomar prestado un país.
Al limitar la deuda se garantiza que los países tengan economías sostenibles: es decir, que puedan pagar sus deudas y sus pensiones en el futuro. El trabajo de la Comisión Europea y el Consejo - en el que se reúnen los ministros de los países de la UE - consiste en garantizar que todos cumplan las normas acordadas.


Banco Central Europeo en Frankfurt, Alemania

El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt, Alemania, contribuye en gran medida a la estabilidad económica de la zona euro.

El BCE es la única institución que puede emitir billetes; además, se encarga de la política monetaria.
Esto significa que el BCE mantiene la inflación baja y estable. La inflación es lo que suben los precios en los comercios y otras partes cada año. Una inflación baja beneficia tanto a los consumidores como a las empresas.

¿Cómo nos beneficia el euro?



BUCEA Y SUMA
¿Sabes sumar? ¿Buceas de maravilla? Veamos si es verdad...



Una inflación baja y estable
facilita mucho la actividad de las empresas. Estas pueden hacer negocios en el extranjero más fácilmente. Además, les resulta más fácil pedir dinero prestado para realizar inversiones pensando en el futuro. Todo esto contribuye al crecimiento económico y a la creación de empleo.

Compartir nuestros valores


El euro no tiene sólo un valor económico.
También tiene un importante valor simbólico para Europa y los europeos.


Muchas de las cosas buenas que hace la UE no siempre son evidentes: a menudo sus esfuerzos quedan ocultos entre documentos legales y páginas de informes. En cambio, el euro es muy real: puedes tocarlo con la mano.


El euro es el símbolo más extendido de la esencia de Europa: unidad en la diversidad.


Por lo tanto, el euro es un símbolo cotidiano de la integración económica de Europa en el mercado único y del progreso de la integración europea en general.