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Política Europea de Vecindad

El objetivo de la Política Europea de Vecindad (PEV) es compartir los beneficios de la UE con los países vecinos para así contribuir a reforzar su estabilidad, seguridad y nivel de bienestar.

La Política Europea de Vecindad (PEV) se creó para impedir que aparecieran nuevas líneas divisorias entre la UE ampliada y sus países vecinos y para ofrecer a éstos la oportunidad de participar en diversas actividades de la UE a través de una mayor cooperación política, económica, cultural y de seguridad.

Esta ambiciosa iniciativa política, emprendida en 2003, ofrece la perspectiva de ir poco a poco más allá de las tradicionales relaciones comerciales y de cooperación para pasar a una mayor integración entre la UE y sus países vecinos. En el área económica, la PEV permite a los países vecinos intensificar sus relaciones comerciales preferenciales con la UE, participar en su mercado interior, mejorar sus conexiones con la Unión (en energía, transporte, telecomunicaciones, etc.), tener la posibilidad de participar en algunos programas de la UE y recibir una mayor asistencia financiera y técnica.

Beneficios de la PEV

Los beneficios económicos potenciales de la PEV son considerables. Una mayor convergencia legislativa y reglamentaria con la UE, sobre todo en áreas importantes para mejorar el acceso al mercado, llevará a una mayor inversión y crecimiento, máxime si va acompañada de una mayor liberalización del comercio de servicios y productos agrícolas.

En comparación con los actuales acuerdos marco entre la UE y sus países vecinos, la PEV puede catalizar mejor unas reformas estructurales y unas políticas macroeconómicas equilibradas, aunque los progresos reales seguirán dependiendo del compromiso de los propios países con la reforma.

Para el éxito de la PEV, los países vecinos participantes deberán garantizar que los compromisos contraídos en el marco de esta política refuercen sus estrategias nacionales de desarrollo y éstén en consonancia con su capacidad institucional y técnica. Por su parte, la UE deberá garantizar la integridad y buen funcionamiento de su mercado interior.

Planes de Acción de la PEV

Los planes de acción de los países socios de la UE constituyen el núcleo de la PEV. Se trata de una serie de documentos en los que se establecen los objetivos estratégicos de la cooperación entre los países vecinos y la UE y se enumeran todas las prioridades acordadas con cada uno. Una de las grandes prioridades es fomentar el crecimiento económico mejorando las condiciones para mantener las inversiones y aumentar la productividad. Entre los demás objetivos de crecimiento de los planes de acción cabe citar los siguientes:

  • alcanzar y mantener la estabilidad macroeconómica mediante políticas monetarias y fiscales prudentes
  • desarrollar el marco de los servicios financieros para mejorar el acceso a la financiación, los seguros y otros servicios financieros importantes para las empresas
  • eliminar los obstáculos administrativos, legislativos y reglamentarios a la creación y desarrollo de empresas
  • garantizar la seguridad de los derechos de propiedad, el cumplimiento de los contratos y la protección de los inversores
  • mejorar la política de competencia
  • proseguir la liberalización comercial
  • acabar con las restricciones a los movimientos de capitales
  • emprender reformas institucionales y judiciales, sobre todo para aumentar capacidades
  • respaldar la investigación y desarrollo y mejorar la calidad de la educación
  • combatir la corrupción.

 

La DG ECFIN contribuye a la PEV:

  • supervisando y analizando la evolución económica y financiera de los países de la PEV y
  • organizando diálogos económicos periódicos con la UE.

 

La PEV se definió por primera vez en una Comunicación de la Comisión sobre «Una Europa más amplia», publicada en marzo de 2003, a la que siguió en 2004 un documento estratégico más detallado, en el que se explicaba concretamente cómo la UE se proponía cooperar más estrechamente con estos países. En su informe de aplicación, de diciembre de 2006, la Comisión también presentó propuestas para reforzar la PEV.

La PEV se aplica a los vecinos más cercanos de la UE por tierra y mar: Argelia, Armenia, Azerbaiyán, Belarús, Egipto, Georgia, Israel, Jordania, Líbano, Libia, Moldova, Marruecos, la Autoridad Palestina, Siria, Túnez y Ucrania. Aunque Rusia también es país vecino, sus relaciones con la UE se rigen por un régimen específico de asociación estratégica.