La UE en acción contra el cambio climático

El cambio climático es uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos. De no producirse una actuación rápida a escala mundial para estabilizar la temperatura de la superficie del planeta —que sigue aumentando— los daños pueden ser catastróficos y sin vuelta atrás.

La UE adoptó en diciembre de 2008 una política integrada de cambio climático y energía, que incluye unos ambiciosos objetivos para 2020. Su intención es llevar a Europa hacia el camino del futuro sostenible, con una economía que genere pocas emisiones de carbono y consuma menos energía. Para lograrlo propone:

  • reducir un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero (30% si se alcanza un acuerdo internacional)
  • reducir un 20% el consumo de energía mejorando el rendimiento energético
  • conseguir atender el 20% de nuestras necesidades energéticas con energías renovables.

Lo que está en juego

Pingüino en una placa flotante de hielo

El calentamiento global es consecuencia de las enormes cantidades de energía que producimos y utilizamos. A medida que crecen las necesidades energéticas, también aumenta nuestra dependencia de los combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón). Estos combustibles, que producen elevadas emisiones de dióxido de carbono, representan el 80% del consumo actual de energía en la UE.

Los objetivos de la UE para combatir el cambio climático exigen un cambio radical en el consumo y la producción de energía. Por ello, la acción se ocupará de aspectos fundamentales como los mercados del gas y la electricidad, las fuentes de energía, el comportamiento de los consumidores y el aumento de la cooperación internacional.

Retos y oportunidades

Trabajadora mirando a las turbinas eólicas

La estrategia de cambio climático y energía de la UE coincide con su objetivo de impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo. Estar en la vanguardia de la nueva revolución energética creará nuevas empresas y oportunidades de investigación.

El desarrollo de las energías renovables también disminuirá nuestra dependencia de las importaciones de petróleo y gas. La UE se verá así menos afectada por las fluctuaciones de los precios energéticos y la inestabilidad de las cadenas de abastecimiento.

Se está pidiendo a los Gobiernos nacionales que actúen, coordinados por la UE, para garantizar el reparto equitativo del esfuerzo. Los objetivos serán vinculantes, pero tendrán en cuenta las capacidades de cada país.

Actuación a escala mundial

Conferencia de la ONU sobre el cambio climático

La UE ha desempeñado un papel clave en el desarrollo de los dos tratados internacionales sobre cambio climático: la Convención Marco de las Naciones Unidas (1992) y el Protocolo de Kioto (1997). A pesar de estos logros, los datos científicos actuales muestran que es necesaria una actuación global más ambiciosa para evitar que el cambio climático alcance niveles peligrosos.

En la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático de diciembre de 2009, la UE dio su apoyo al Acuerdo de Copenhague por considerar que representa un primer paso hacia la firma de un tratado vinculante que sustituya al Protocolo de Kioto a partir de 2013.

Europa ha asumido para 2020 el compromiso incondicional de reducir sus emisiones un 20% como mínimo en relación con los niveles de 1990, para lo cual ha introducido normas obligatorias. En la Conferencia de Copenhague la UE reiteró que está dispuesta a elevar la reducción al 30%, siempre que otros países industrializados contraigan compromisos similares y los países en desarrollo contribuyan suficientemente al esfuerzo global.

Europa ha anunciado que prestará a los países en desarrollo una ayuda financiera de 7.200 millones de euros durante el periodo 2010-2012 para que estén cuanto antes en condiciones de combatir el cambio climático.

Los pasos siguientes

Amanecer

La temperatura media mundial ya ha subido casi 0,8 °C con relación a la era preindustrial. El Acuerdo de Copenhague reconoce que existe un amplio consenso científico y político sobre la necesidad de limitar el calentamiento a 2 ºC con el fin de evitar niveles peligrosos de cambio climático.

Para ello es preciso que las emisiones mundiales dejen de aumentar antes de 2020, se reduzcan como mínimo a la mitad de los niveles de 1990 en 2050 y sigan disminuyendo a partir de ese año.

La UE tiene como meta lograr un acuerdo ambicioso y jurídicamente vinculante para alcanzar estos objetivos en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que se celebrará en la Ciudad de México en noviembre de 2010.

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Última actualización: 25/01/2010 | Comienzo