Herramientas de accesibilidad
Herramientas de servicio
Selección de idiomas
Recorrido de navegación
Para garantizar que podamos responder a las exigencias actuales y futuras, debemos establecer prioridades claras y cerciorarnos de disponer de los recursos necesarios.¿Cómo lo hacemos en la práctica?
Hemos introducido un ciclo de planificación estratégica, programación e información.Comienza con un debate de orientación en el “Colegio” de Comisarios, seguido por una decisión sobre la Estrategia Política Anual en la que la Comisión establece sus prioridades para todo el año, sus iniciativas fundamentales y las orientaciones para la asignación de recursos y la programación de actividades por los departamentos.
Los conceptos básicos son sencillos:establecer prioridades, debatirlas con el Parlamento y el Consejo, planificar las medidas en las Direcciones Generales y presentar un Programa de Trabajo, ejecutarlo e informar de los resultados.
De acuerdo con este planteamiento, cada vez más se dejan en manos de agencias ejecutivas y oficinas administrativas las tareas que no son fundamentales, de modo que el personal de la Comisión pueda concentrarse en lo esencial.
Sepa más sobre:
La Comisión tiene en su personal su mayor activo.Por eso, para una Comisión eficaz hace falta una gestión eficaz de los recursos humanos.
El 1 de mayo de 2004 entró en vigor el nuevo Estatuto, principal texto normativo sobre los derechos y obligaciones del personal.Culminaba así una ambiciosa modernización de la política de recursos humanos de la Comisión.Los principales cambios son:
Sepa más sobre:
Simplificación, descentralización y responsabilización de los departamentos fueron los principios rectores en los que la Comisión basó la decisión de modernizar su sistema de gestión financiera.
La “descentralización” fue de particular importancia.Nuestro antiguo sistema de control financiero hacía que toda operación debiera recibir autorización de un control financiero central, a menudo muy alejado del departamento responsable de la medida en cuestión.
¿Desaparecen, pues, los controles sobre nuestro uso del dinero del contribuyente?Nada más lejos de la realidad:
La simplificación de los procedimientos internos se efectuó, en general, “de abajo arriba”, con la participación del personal de todos los departamentos.Fueron varios los procedimientos internos que sometimos a revisión (el procedimiento de delegación, la consulta entre departamentos, los aspectos lingüísticos de los procedimientos de decisión, etc.).El resultado fue una radical revisión del Manual de Procedimientos de la Comisión en 2003.
El proceso fue acompañado de una serie de iniciativas para la introducción de soluciones en línea para cuestiones de recursos humanos y control financiero.
Las tecnologías digitales nos permiten intercambiar mejor la información y han transformado drásticamente la comunicación entre nuestros departamentos y con las instituciones, ciudadanos y colectivos que son nuestros interlocutores.
Más información sobre la e-Comisión.